Entre tanta corrupción política en España durante el mes de Octubre, en Bélgica se cuestiona la idoneidad de la nueva Ministra de Asuntos Sociales y Salud Pública, Maggie Celine Louise De Block y su problema de obesidad.

Maggie de Block
Imagen de www.lepeuple.be

Todo comenzó a través de la cuenta de twitter del periodista belga Tom Van de Weghe y posteriormente apareció en todos los periódicos y noticias. Este periodista considera incoherente el hecho de tener como Ministra de Sanidad a una persona con un problema de obesidad. Yo pregunto ¿puede una Ministra de Salud ser obesa? Entre las funciones de un Ministro no aparece la de guardar una imagen adecuada a su cargo. Un Ministro dirige su Ministerio. Un Ministro se reúne con otros Altos Cargos para mejorar y conseguir beneficios en pro de la salud de las personas a quien representa pero no es la imagen física de sus votantes. Entre sus votantes hay ricos y pobres, altos y bajos, gordos y flacos y seguramente han dado su confianza por cómo piensa, no por cómo come; por cómo trabaja, no por qué genes tiene.

Cuando un alto cargo tiene su coche estropeado se dirige a un mecánico para que se lo repare o ¿debe el Ministro de Industria, Energía y Turismo saber reparar su coche y llegar al Ministerio con las manos sucias y el mono de trabajo? En mi opinión, ocurre lo mismo con la señora De Block. Puede perfectamente ser una gran gestora de su Ministerio (de hecho, es la gestora mejor valorada del país) pero no saber qué y cómo tiene que comer para su enfermedad. Según declaraciones propias, “come de forma sana y equilibrada, pero es obesa desde los 3 años”. Habría que decirle a la Sra. De Block que su obesidad también puede tener solución, pues la genética no lo es todo. Para ello debería acudir a un dietista-nutricionista.

No es la primera vez que un Ministro de Salud tiene sobrepeso. Hace dos años el aspirante canadiense Gaetan Barrette también fue cuestionado por su obesidad. Son muchas las autoridades que han ocupado cargos teniendo sobrepeso. En España también hemos tenido y tenemos algunos casos como el Consejero de Salud de la Comunidad de Madrid Javier Rodríguez. Pero un Alto Cargo no es quien decide qué hay que comer ni recomienda cuánta fruta se debe ingerir, o si el trigo es beneficioso o perjudicial. Para ello bien existen técnicos que se encargan de realizar estas funciones o bien se gestionan a través de empresas del sector.

Políticos obesos

Caso aparte es cuando un profesional de la nutrición no predica con el ejemplo. “Mi dietista-nutricionista me ha dado unas recomendaciones pero observo que a ella no le funcionan. Está más obesa que yo. ¿Por qué a ella no le  funciona? ¿No hace lo que dice? ¿Todos tenemos que cambiar los hábitos menos ella?”. Cuando un profesional tiene un negocio pelea día tras día por la mejora del mismo. En este caso es más lógico que el profesional venda su empresa a través de su imagen. No veo al Presidente de Nike con unas zapatillas Reebok o al Presidente de Coca Cola tomando una Pepsi.

Sobre la idoneidad del cargo que ocupa, es curioso que una persona que está al frente del Ministerio de Salud aparente carecer de ella, y si la Ministra estuviera en su peso saludable e hiciera deporte, tal vez mucha gente la viera como un ejemplo y seguirían sus hábitos, pero en política no prima o no debería primar su físico, sino su gestión. Otra cosa sería si a través de los medios empezara a dar consejos sobre alimentación. Yo le preguntaría a este periodista (Tom Van de Weghe), promotor de toda esta polémica, si él tiene la mejor imagen que se puede tener para que el medio en el que trabaja aumente su tirada o ésta aumenta por lo que dice. Amigo Tom, a la señora De Block le ocurre lo mismo.

Tom Van de Weghe
Imagen de http://www.standaard.be/cnt/dmf20111122_056

No obstante, si la Ministra cuestionada mantuviera un peso saludable, posiblemente se encontraría con más agilidad y salud para realizar sus funciones.

Como conclusión, decir que a pesar de que la señora De Block no aparenta seguir unos hábitos de vida saludables, su labor al frente del Ministerio la valorarán sus paisanos en las urnas por lo que haga y por cómo lo haga.

La obesidad no sólo es una enfermedad por sí misma sino que conlleva numerosos riesgos para la salud, por lo que debe ser tratada por especialistas. Por tanto, si en algún momento la Sra. Ministra toma la determinación de perder peso, desde Norte Salud le sugerimos la siguiente recomendación.

“Disfruta de la vida, o al menos come bien”

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