Peor que el azúcar. Radiografía de una etiqueta

Si buscamos en Google, “azúcar en los alimentos” este ingrediente no sale muy bien parado y cada día la población está más informada de las consecuencias del consumo excesivo de este ingrediente. Y aunque muchos nutris estemos alertando a diario a la población sobre el azúcar, ha sido Antonio R. Estrada, fotógrafo, con su proyecto sinazucar.org  y sus fantásticas imágenes, quien ha llegado a todo el mundo mostrando el azúcar oculto en los alimentos. A veces es difícil saber qué azúcar es añadido o es propio del producto, como por ejemplo la lactosa en los yogures (es un azúcar pero no añadido), pero me parece acertado que utilice los azúcares que nos muestran en las etiquetas y los coloque en forma de terrones junto al producto en cuestión. Muy gráfico y visual.

Estamos de acuerdo en los peligros que tiene el azúcar para la salud, pero ¿es el azúcar el malo de la película? O mejor dicho, ¿es el único malo? Los nutricionistas hablamos de practicar “más mercado y menos supermercado” porque un plátano, un muslo de pollo o una merluza no tienen etiqueta y sin etiqueta no hay “añadidos”, por lo que no hay confusión.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O LA SAL?

Según las recomendaciones de la OMS el consumo de sal no debe superar los 5 gramos por persona y día, cifras que se duplican. Un elevado consumo de sal incrementa el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Muchos alimentos que encontramos en los comercios tienen elevadas dosis de sal, y aunque nos lo especifiquen sus etiquetas no somos conscientes de la cantidad que ingerimos a diario. Además, para el consumo humano se recomienda la sal yodada para evitar problemas de tiroides. ¿Es yodada la sal añadida a los productos que compramos?

Cuando los profesionales sanitarios recomendamos disminuir el consumo de sal, lo primero que hacen los consumidores es añadir menos sal a los platos. Sin embargo, sólo el 20 % de la sal que consumimos proviene de la que usamos al cocinar; el resto se encuentra oculta en los productos procesados que se compran. Es decir, la recomendación debería ser no consumir alimentos con dosis altas de sal como aperitivos, snacks, y otros muchos, que más bien deberían denominarse “SAL CON…” por su elevado contenido en ella. Aquí vemos un ejemplo.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O ALGUNAS GRASAS?

El aceite de oliva es un tipo de grasa y es saludable. El aguacate es una fruta alta en grasas saludables. Los frutos secos contienen grasas (saludables) en gran proporción. ¿Hay que dejar de comer grasas? NO. HAY QUE DEJAR DE COMER GRASAS NO SALUDABLES. Algunas grasas como la de palma son productos nada sostenibles por su explotación masiva, como explica Aitor Sánchez, y por otro lado son perjudiciales para nuestra salud. Un elevado consumo de algunas grasas vegetales ricas en ácidos grasos saturados, como es el caso del aceite de palma que contiene cerca del 50 % de estos ácidos grasos, es comprar papeletas para la aparición de enfermedades metabólicas, ya que aumenta los niveles de colesterol LDL (el “malo”).  Y no hablamos de dosis máximas o mínimas. Si me preguntan cuánta grasa de palma se recomienda tomar, la respuesta es CERO. No se recomienda. Es como si me preguntan cuántos cigarrillos se recomienda fumar para no desarrollar un cáncer. El bajo coste de su producción y la palatabilidad que genera en los productos lo convierte en un ingrediente muy atractivo para la industria alimentaria. Pero ¿tanta grasa de palma o grasas similares comemos? A diario. Oculto en esos “pequeños placeres” que nos ofrecen las estanterías de los supermercados y que la publicidad se encarga de recordarnos que los necesitamos para sentirnos mejor. Un ejemplo aquí.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O LAS HARINAS REFINADAS?

La base de una galleta, de un bizcocho, de una pizza o del pan nuestro de cada día, entre otros, es la harina. Si tuviera una gran empresa ¿cómo podría producir para tener mayor rentabilidad? Fácil: ingrediente barato y le añado azúcar, sal, grasas de mala calidad y otros aditivos para que pueda conservarlo mucho tiempo. Mientras más barato sea la materia prima, más barato puedo vender mi producto. Hay muchas panaderías que ofrecen 5-6 piezas de pan por 1€. La cantidad de pan que nos ofrecen por 1€ es inversamente proporcional a la calidad de los ingredientes con los que está hecho  (ley de nutrición 1).

Trasladando esta ley a los alimentos que hemos mencionados anteriormente nos encontramos con una multitud de productos hechos con harinas refinadas y de mala calidad. ¿Qué produce en nuestro organismo el consumo continuado y excesivo de harinas refinadas?  Las harinas refinadas tienen un valor nutricional mucho peor que las harinas integrales, ya que están desprovistas de la fibra, los ácidos grasos insaturados y vitaminas y minerales, por lo que están compuestas básicamente de almidón y gluten. El efecto principal es que tiene un alto índice glucémico, por lo que se absorben muy rápido y dan lugar a picos de insulina y glucosa en sangre. Aquí un ejemplo.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O QUE TE DEN GATO POR LIEBRE?

Una iniciativa del dietista-nutricionista Aitor Sánchez en las redes sociales fue el hashtag #EtiquetaReal con el objetivo de mostrar los trucos y estrategias que se utilizan para enmascarar aquellos ingredientes que hacen un gran favor a los productos como los mencionados durante el post. Además como la ley lo permite, puedes elaborar un producto con solo un 30% de un ingrediente y llamarlo por ese ingrediente aunque la mayoría (70%) sean otras sustancias que nada tienen que ver con lo que aparenta ser el producto. Un ejemplo aquí. ¿Creéis que este producto debería llamarse pato o “tiene más pollo y cerdo que pato”? Yo creo que más bien lo segundo.

Si la legislación estableciera llamar a los productos por lo que realmente contienen, la mayoría de las estanterías de los supermercados se verían afectadas por nuevos nombres, como proponen en este artículo.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O COMPRAR UN PRODUCTO Y LLEVARTE OTRO DIFERENTE?

Si vemos la temática que se ha utilizado para este producto observamos que han jugado con la palabra lácteo (Go-lácteo), le han buscado relación con la vía láctea y han adornado el envase con planetitas y estrellas. Cuando me topé con este producto en el supermercado leí la palabra yogur y me llamó la atención que no estuviera en la cámara frigorífica. ¿Por qué? Analizando esta galaxia nos hemos encontrado con una nueva estrella y, al igual que Plutón ya no es un planeta, esta estrella junto a la palabra yogur no es una estrella y sí un asterisco. El asterisco nos explica en pequeñito que este producto está pasteurizado después de la fermentación, es decir, que ni la estrella era una estrella ni el yogur es un yogur porque ya no contiene “bichitos”. Y lo que más me chirría es que lo recomienden para niños a partir de los 6 meses. Es decir, metemos en el carro muchas cosas que no son para nada lo que nos dicen.

¿QUÉ ES PEOR EL AZÚCAR O LO QUE ESTÁ POR VENIR?

A diario vemos en televisión nuevos productos con nuevos reclamos y nuevos beneficios nutricionales pero si le hacemos una radiografía atendiendo a sus ingredientes tal como hemos hecho con estas imágenes, nos damos cuenta que todos giran en torno a pocos ingredientes (harinas refinadas, grasas no saludables, azúcares añadidos y sal).

Cuando estés viendo la televisión o cojas un producto en el supermercado piensa en estos 4 ingredientes y pregúntate: ¿qué novedad me ofrece realmente el producto?. Ya te digo yo que pocas.

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

 

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Nota 1: Cuando tenga en mis manos algún producto que sea digno de hacerle una radiografía la colgaré por aquí.
Nota 2: Los valores que se han utilizado para las imágenes son aproximados y atendiendo a la información que nos ofrecen dichos productos en sus etiquetas.

El tren de los alimentos: Un camino hacia la diabetes

El TREN DE LOS ALIMENTOS es un sistema que utilizan muchos colegios para que todos los niños lleven el mismo desayuno. Consiste en dibujar un tren con 5 vagones, uno por cada día de la semana, y a cada día le asignan un desayuno para que todos los niños desayunen igual. En algunos colegios utilizan una rueda con 5 porciones u otro sistema pero el contenido es el mismo.

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Tren coloreado por Nora

¿Cuáles son los objetivos del Tren de los Alimentos?:

  1. Tener variedad de alimentos en el desayuno de los niños durante la semana.
  2. Al llevar todos los niños el mismo desayuno, no se crean conflictos entre ellos. Es decir, si todos los niños llevan manzanas pues a nadie se le ocurre coger el desayuno del compañero porque sabe que el suyo es igual.
  3. Resulta más fácil para los padres saber qué tienen que meter en las mochilas de sus hijos cada día y les sirve igualmente a modo de guía.

Pero ¿hasta qué punto el primer objetivo es necesario? Es decir, la mayoría de los adultos desayunan siempre lo mismo. ¿Por qué los niños tienen que desayunar todos los días algo diferente? Y, en ese caso, ¿por qué eso de diferente no pueden ser diferentes frutas, por ejemplo? O, ¿por qué no puede haber otro tipo de alimentos también diferentes, como zanahoria o huevo? ¿Acaso es mejor para ellos hacer esta distinción? ¿Por qué? Y si es mejor para ellos, ¿por qué no desayunamos diferente cada día los adultos? O ¿cuándo es el momento en el que se pasa a desayunar todos los días diferente a hacer todos los días el mismo desayuno? Se implantan ciertas normas no sé muy bien por qué, se anclan al sistema y no sabéis lo complicado que es quitar estos desajustes. En la siguiente imagen puedes ver algunos ejemplos del tren de los alimentos.

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¿Qué problemas presenta el tren de los alimentos?

Generalmente estas recomendaciones no están diseñadas por profesionales de la alimentación ni sustentadas con una razón de peso que las respalde, por lo que suelen estar cargadas de errores. Es muy posible que estas recomendaciones estén avaladas (o aconsejadas) por asociaciones u organismos en los que la industria alimentaria tiene mucho que decir por lo que al final se traduce en lo de siempre: que la comida basura esté presente pero disfrazada para que no se la reconozca.

Además, hay que decir que este sistema no cumple su principal objetivo (número 2), que es que todos los niños desayunen lo mismo. Y esto ocurre porque más del 50 % no suelen cumplirlo al pie de la letra, sobre todo el día de la fruta. Madres y padres, si hay un día (aunque sólo sea uno) que pone fruta, por favor, pongan FRUTA de verdad en la mochila de sus hijos. Les aseguro que si no se la come, no morirá de hambre (es sólo un día a la semana, por desgracia), pero aprenderá que la fruta debe formar parte de la alimentación. Y si ve que todos sus compañeros la llevan, quizá algún día le dé por probarla… Y os lo aseguro porque lo he visto con mis propios ojos. Un día hice un taller de nutrición en la clase de mi hija (de 3 años) e hicimos brochetas de frutas… Todos (TODOS) los niños probaron la fruta, incluso los que jamás la llevaban al colegio. Y muchos repitieron!! La profesora me decía “Si muchas madres vieran a sus hijos, no se lo creerían”. Y casualmente ese día tocaba fruta, y la mayoría de los niños no la llevaban…

Otro problema que observo es que son unas recomendaciones muy generales por lo que es fácil de caer en comida rápida y no saludable. Si el colegio te dice: “Mañana manzana” todos los niños al día siguiente comen manzanas pero si te dicen “fruta” algunos llevan fruta otros llevan zumo procesado porque en la etiqueta ponen 100% fruta (y no te dicen que no llevan pulpa y que en realidad es agua con azúcar simple) y otros llevan bebidas con algo de contenido en fruta, eso sí, con la imagen de la “patrulla canina” o de las “princesas Disney”.

Yo tengo mis razones para llamar a este sistema el TREN DEL AZÚCAR o DE LA DIABETES. A continuación analizo un tren ejemplo y aquello en lo que lo convertimos:

Lunes: LÁCTEOS. En las mochilas encontrarás yogures azucarados de sabores, bebidas tipo “actimel” y batidos. Es decir, más azúcar que lácteos. Y si lo acompañas con galletas…qué decir.

Yo suelo usar bricks de leche de 200 ml. Algunas marcas los tienen de leche entera. Recuerda, no prives a tu hijo de la grasa de la leche. Si le pongo yogur, suele ser natural sin azúcar y en vez de su envase comercial lo pongo en un tupper y le añado toppins como cacao rallado (no CocaCao, que como dice mi compi Aitor Sánchez es azúcar pintado de marrón), frutos secos, pipas de calabaza, o pequeños trozos de fruta. En alguna ocasión he preparado batidos. Pero batidos caseros con leche y frutas (las que haya en casa, de temporada).

Martes: FRUTA. Muchos padres no incluyen este alimento en las mochilas porque dicen que no les gusta. Claro, si nunca se lo damos… no les ofrecemos la oportunidad de que les guste. Nadie nace con las apetencias por los sabores desarrolladas, éstas se aprenden con el tiempo. ¿De verdad crees que no les gusta o es que no se la ofrecemos con asiduidad? En casa no se la come pero quizá que no la coma porque dispone de otros alimentos más apetecibles a los que acudir.

Yo, en su mochila, aprovecho los martes para introducir frutas diferentes. Las frutas que ponen en los comedores escolares suelen ser las mismas (manzanas, peras, plátanos) porque es barata y mejor aceptada por los niños. Para que no le coincida, voy cambiando según temporada (fresas, albaricoques, melón, uvas, mango, kiwi, etc). Y a veces también le añado algún fruto seco.

Miércoles: LIBRE. ¡PELIGRO! Este día suele ser el comodín que se usa para algo “extra”. Como la fruta no la quiere y siempre vamos con prisas, la solución rápida es galletas, dulces y bollería acompañado de su “lácteo”. Es decir, azúcar y más azúcar.

Yo, los miércoles elijo los entre bocadillo, fruta, o vegetales como zanahoria. Y a veces alguna sobra del día anterior. La semana pasada, nos sobraron unas croquetas hechas en el horno de la cena y ella misma me dijo que se las guardara para el desayuno del cole. Pues ala!!

Jueves: Bocadillo y zumo. El bocadillo que suelen llevar los niños es de pan blanco, por supuesto, y con relleno de fiambre (jamón york, chopped, etc.), patés o cremas de chocolate (otro bote de azúcar y grasa pintadas de marrón). Además el zumo es comercial, y no lo digo yo, me lo dicen las papeleras del colegio. En definitiva, harinas refinadas, procesados, grasas  y azúcar.

Yo suelo prepararle el bocadillo con tomate, alguna crema casera tipo hummus o crema de cacahuetes, queso, aguacate y otras variables rápidas y más saludables.

Viernes: Galletas o bollería. Como si fueran excluyentes, cuando son lo mismo (nutricionalmente hablando, claro). Son soluciones rápidas. Además la industria alimentaria te proporciona un gran surtido en el que encontrarás aquellos dibujitos que más le gusten a tu hijo, y así se irá súper contento al colegio.

Yo, me niego a poner galletas ni bollería. Es más, ni siquiera las compro. ¡Uy, la pobre! Dice quien me rodea. Este año tendrá como 20 cumpleaños de amigos y compañeros, una o dos veces por semana que visita a abuelos o familiares, y todos sabemos lo que eso conlleva, y un largo etcétera de situaciones obesogénicas. ¿De verdad “la pobre”? Creo que darle una buena alimentación es de los mejores regalos que le puedo hacer. Volviendo a la mochila que lleva los viernes  aprovecho para ponerle unos picolines con queso, fruta (también es dulce), un bocadillo o a veces hago galletas sin azúcar y con cacao, avena, dátiles y frutos secos. Algún día colgaré la receta.

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Esta es la mochila que he preparado para los días de septiembre desde la vuelta al cole.

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Como has visto, puedes utilizar el tren de los alimentos para dar azúcar a tus hijos o bien puedes utilizar las recomendaciones del tren de los alimentos para dar una alimentación saludable a los más pequeños.

Como conclusión:

  1. La alimentación saludable es uno de los mejores regalos que puedes dar a tus hijos.
  2. Llevar una tartera saludable al colegio no te va a quitar mucho tiempo. Sólo necesitas un poco de planificación y pensar la opción más saludable.
  3. Los niños no llegan a ningún conflicto en cuanto al desayuno porque uno lleve un plátano y otro una galleta.
  4. Es más probable que un desayuno cargado en azúcar termine en caries o en una diabetes que en un buen funcionamiento del cerebro y un mejor crecimiento.
  5. Piensa “el/la pobre” cuando un niño esté comiendo comida no saludable y estés segura que el tuyo/a está comiendo sano.
  6. Preparar el desayuno junto a ellos puede ser un momento interesante para despertar su interés por nuevos alimentos.
  7. Comprar diferentes frutas y que el niño elija cuál quiere llevar al cole puede favorecer su consumo.
  8. Cómprale una tartera con los dibujos que más le gusten. La galleta con el dibujo ya no será una excusa para su consumo ni para ellos ni para ti.

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

Si eres fan de Alejandro Sanz, cómete 4376 kcal.

 Aún no puedo creerlo, que haces aquí, no te esperaba

Así comienza una canción tuya, Alejandro, y así te respondo a esa colaboración que has realizado para Nocilla porque podría esperarlo de otras muchas personas pero no de ti. Por un momento había pensado que te habías equivocado. ¿Por qué ofreces tu imagen a estos productos? ¿Lo haces por dinero? ¿Qué necesidad tienes? Será verdad eso de tanto tienes, tanto vales. Te lo tengo que decir porque hay cosas muy tuyas que yo no comprendo. Esta es mi manera de decir las cosas, no es que sea mi trabajo (que también), es que es mi idioma. Y lo haré igual que Nocilla, con tus propias frases: Las letras que escribo, quiero que lo sepas, “nació” de ti.

PORTADA POST

Estaba el sábado en el supermercado y, a pesar que evito pasar por ciertas calles innecesarias, sobretodo cuando voy con niños, no sé cómo decirte que hoy me he dado cuenta y has apurado a fondo mi paciencia, cuando me topé con la nueva colección de vasos de Nocilla con mensajes sacados de canciones tuyas. Desde ayer no sé lo que me pasa pero sólo puedo pensar en ti.

A pesar de las vacaciones, ando siempre viviendo deprisa y, recopilando información para este post, he visto la carta abierta que te dedica mi compañera Laura Saavedra. Te felicito por el post, Laura. Os recomiendo que lo leáis. Yo te quiero hablar más de emociones, de aquellas que se despiertan ante ciertos alimentos y ciertos anuncios.

 

Ahora que tengo la ocasión, quiero que hablemos los dos; tú de mí, yo de ti, ¡qué sí!. Escucha Alejandro, porque no será más duro para ti oír que para mí callar.

Cuando se trata de vender un producto hay quién no tiene corazón, te lo digo de verdad, analizo productos como éste a diario y siempre es el mismo cuento. No seas hipócrita y me invites a tomar un producto que es totalmente innecesario perjudicial para mi salud. Tú me dirás: “No seas tan violenta, niña”, y yo te aseguro que no estoy completamente loca ni revelada contra la sociedad pero no quiero que piensen de ti que haces el papel del tío aquél que no siente ni padece. Los de la industria alimentaria son maestros en las mentiras conquistando bailarinas y utilizan cualquier estrategia para conseguir su fin. Para los niños, sus dibujos preferidos, y para nosotras, a nuestro cantante favorito, porque ellos son así, con sus disfraces de vaqueros, y saben que contigo su producto lo quiere todo el mundo porque si son de tu boca, también los quiero yo.

Tú te levantas por la mañana, y tal vez con la mejor voluntad del mundo, acudes a un estudio fotográfico, una fotos, una sonrisa, un abrazo, un tuit quizás y para otro lado. El producto que sale de esa mañana de trabajo tiene un resultado que me encuentro yo en consulta a diario, y que por desgracia va en aumento:

¿Cómo estás? ¿Qué tal te va? Así empieza mi consulta y te puedo asegurar que vivo verdaderos dramas por culpa de la alimentación. Para muchos pacientes, no es fácil  decir que se conformaban sólo con poder mirarla (a la Nocilla), porque les resulta verdaderamente imposible no comprarla, no comerla, no acabar con ella. Se llama hambre emocional. A veces se despiertan por la noche con ansiedad y nunca saben decir a tiempo NO. Se llama trastorno por atracón. ¿Sabes a quién le entregan sus emociones? A la primera persona (o producto) que les ayuda a salir de su estado emocional. Todos tenemos problemas, los publicistas lo saben y, para conseguir sus objetivos, utilizan todo su armamento. ¿Verdad que te suena eso que dicen que tomes chocolate para cuando estás bajo de ánimo o que bebas esa bebida azucarada para tener más felicidad? Mis ojos son tu voz y nos creemos aquello que anunciáis porque tenemos más fe y confianza en nuestros ídolos que en nuestros médicos. Lo utilizan como escudo y era lanza. Muchos alimentos crean verdaderas adicciones. Me llegan a decir que sin ti mi vida (no) será igual (refiriéndose al producto). A veces me encuentro con pacientes que me dicen “me gustas a rabiar, yo te deseo, me llegas a desesperar. Es tan grande lo que siento por ti que tenerte no bastará, que es esto que me invita a vivir, que me da la ilusión.”¿Sabes que les tengo que decir?: Este producto te hace tropezar, te crea confusión. ¿Y sabes por qué vienen a consulta? Porque prefieren ser salvados y sentirse amados. Pero no es fácil. En sus cabezas, se repite una y otra vez “sin ti no sé vivir, aunque no quieras pienso en ti” o “maldito deseo: mi voluntad envenenada.” Y llevo muchos años estudiando y trabajando en nutrición pero no tengo pomada para todos los dolores, remedios para toda clase de errores ni recetas para la desilusión. O sí: menos mentiras y más educación (por mis pacientes, no por dinero). Me gustaría que pudieras ver ciertos casos que me encuentro y no se arreglan fácilmente: el dolor cuando es por dentro es más fuerte. Y soy yo quien les tengo que decir la verdad. La que tiene que ayudarlos a salir del problema, a mejorar su salud, a controlar su hambre emocional y a aprender a vivir sin estos productos insanos. Tal vez pueda llamarte y se lo dices tú, se lo explicas tú.

Léeme los labios, yo no estoy en venta. A ti, Nutrexpa (Nocilla), te diría muchas cosas, pero ¿qué te voy a contar que tú no sepas? Hay un universo de pequeñas cosas que te diría. Quema, tu nombre quema en mi voz. Y creo que cuando ocultas tu etiqueta y la enmascaras con imágenes de personajes famosos estás confundiendo realidad. Sé que este post no tiene la repercusión que tienen tus anuncios, pero es una mezcla de pasión e ingenuidad, difícil controlar. Sigo pretendiendo desnudar tus estrategias. Conmigo no tienes que disimular la verdad. A mí no me mientas. No es lo mismo “leche, cacao, avellanas y azúcar” que azúcar, aceites vegetales de palma y girasol, cacao desgrasado en polvo (8%), leche desnatada en polvo (4,5%), avellanas (4%), sólidos lácteos, emulgente y aroma. Suena diferente. Es (muy) distinto. Puestos a poner frases de Alejandro Sanz y siendo más realista con el producto que se anuncia, sugiero estas frases alternativas: “No puedo pensar, tendría que cuidarme más”, “Que al tocarla se moría” o “Dile que te cuide mucho ¿me prometes que lo harás?”

vasos 2Me encantan tus canciones, Alejandro. Como Laura, he seguido tu carrera desde tus comienzos. Son esos ratitos que me das. Creo que hay pocos que compongan como tú y creo que haces mucho daño cuando cedes tu imagen para algunas marcas. En esta ocasión tocas el fuego sin preguntarte si la llama puede quemarte (a ti, o a otros) y aquí te has quemado y estás siendo partícipe de que muchas personas lo hagan. Cuando ofrezcas tu imagen para estos productos, piénsalo bien, antes que sea tarde porque sin saberlo te has llevado por delante la salud del practicante. Cuánto vale una vida, dímelo. Esta es la historia de siempre: empresa busca a famoso para incrementar sus ventas. Y aunque todo se hunda yo seguiré aquí en pie y de sobra sé que me queda mucho que aprender, pero tú también y por eso te lo digo. Solo un último favor te pido antes de colgar. Silencio.

Salud en el Embarazo y la Lactancia

Por cuarto año consecutivo, he tenido la suerte de dirigir un curso dentro de los cursos de verano que organiza la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. Desde que era estudiante he asociado los cursos de verano a materias que siempre me han interesado pero que con el ajetreo del día a día no podía hacer, y el verano era una fecha perfecta para acudir a estos cursos. No lo dudé entonces cuando, por primera vez vi la convocatoria y me decidí a presentar uno. Los 2 primeros años fueron de “Alimentación para celíacos”, el año pasado “Alimentación emocional: nutrición, genes y emociones” y éste “Salud en el embarazo y la lactancia: una apuesta de futuro”.


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¿Qué tienen de particular estos cursos?

Me gusta destacar que el marco donde se celebran estos cursos es incomparable. El Palacio de los Briones, una construcción de mitad del siglo XVI le ofrece un toque de romanticismo a estos cursos en un enclave precioso de la Campiña, Carmona, lo que hace que el alumnado se sienta relajado y pueda disfrutar de las ponencias y actividades propuestas.

Por otro lado, estos cursos son autofinanciados, lo que significa que quien los propone debe aportar el dinero suficiente para sufragar todos los gastos que ocasione impartirlos. La matrícula que pagan los alumnos es pequeña (unos 60 € por cursos de 2 días). Es decir, si tus ponentes vienen de otras provincias, tienes que conseguir financiación para desplazamientos, estancias, docencia, coffee breaks, material, etc. Tienes que hacer un trabajazo que, económicamente, no está pagado. Te lo puedo asegurar. Me acuerdo cuando anuncié uno de mis cursos en la pasada edición y tuvo que salir el típico “detractor” a decir algo como “Venga, a forrarse a costa de los alumnos”. No suelo entrar en polémicas en las redes sociales. Intento hacer mi trabajo lo mejor que puedo, desde la humildad y desde un punto de vista lo más científico y profesional posible. Hablar por twitter u otra red social es muy fácil porque se habla, en muchas ocasiones desde el anonimato o tras un perfil oculto, y muchas veces sin conocimiento de causa. Una pena que en lugar de ayudarnos entre compañeros (o callarnos si no compartimos lo que hacen otros), algunos se dediquen a criticar y tratar de desmontar el trabajo que muchos hacemos con ilusión, ganas y toda la profesionalidad posible. Perdonadme, yo no tengo tiempo para eso.

Para organizar un curso de verano tienes que:

  • Proponer una temática atractiva.
  • Crear un programa interesante.
  • Crear una memoria económica dónde se especifican TODOS los gastos (ponencias, viajes, comidas, material, etc)
  • Ponerte en contacto con los ponentes y coordinar.
  • Conseguir colaboradores (en caso necesario).
  • Planificar, comprar, elegir regalos o merchandising para el curso.
  • Coordinarse con los colaboradores para que manden el material y prepararlo.
  • Conseguir el coffee break, a poder ser saludable.
  • Difundir el curso por todos los medios posibles, pues la Universidad difunde los cursos de verano en general.
  • Recibir a los ponentes, presentarlos y moderar todas las ponencias.
  • Estar pendiente de que sus transportes estén bien, de que el taxi los recoja a su hora, etc.
  • Atender a las dudas, consultas y necesidades de ponentes y alumnos.
  • Presentar la memoria final de gastos y que todo cuadre.
  • Etcétera, etcétera, etcétera.

Y puede ser que, después de todo el trabajo (y os aseguro que son muchas muchísimas horas de trabajo y dedicación) no consigas un número mínimo de alumnos y no puedes dar el curso ¿de verdad se hacen estos cursos para forrarse?

¿Por qué realizo estos cursos?

No sabéis la satisfacción personal y profesional que me ofrecen este tipo de actividades, no sólo durante el curso en sí sino también a lo largo de su planificación. Desde el día que se me ocurre “Este año voy a hablar de embarazo y lactancia”, hasta que doy por clausurado el curso y los alumnos se acercan a felicitarme a mí o a cualquiera de los ponentes, disfruto de cada momento y lo hago con la mayor de las ilusiones. Es algo que no se puede pagar con dinero, y el que lo haya sentido alguna vez sabe de lo que hablo.

Cuando organizo estos cursos intento rodearme de los MEJORES, y cuando digo los mejores, me refiero a referentes en los temas a tratar y debatir. Personas respaldadas por un curriculum, por una larga trayectoria profesional o por su experiencia. Esto me regala conocer a grandes profesionales y seguir aprendiendo continuamente de los que más saben.

¿Y cómo me rodeo de los mejores?

Lo primero es saber de qué quieres hablar en el curso y cómo quieres que esté enfocado.

A continuación, tienes que buscar referentes en esa temática o temáticas similares. No siempre encuentras disponible un experto en algo muy concreto. Pero a veces puedes encontrar a alguien que sabe mucho, por ejemplo, de neuropsicología y que tenga la capacidad de darle el enfoque científico y divulgativo que quieres para el tema que te ocupa, por supuesto relacionado con su experiencia profesional.

Y cuando lo encuentras… ahora viene lo difícil: tienes que convencerle de que no se puede perder la experiencia de asistir a tu curso como docente (esto no suele ser muy difícil) y que su agenda cuadre con la del curso…. A veces es más complicado porque traer a determinadas personas no siempre es factible económicamente, por lo que hay que hacer muchas filigranas para cuadrar el cuadro económico, las fechas y los horarios de todos.

Cuando digo los mejores, me refiero a los mejores.

Cuando escribí el programa del curso pensé en todos los cambios cerebrales que sufren las mujeres cuando están embarazadas. Necesitaba a alguien referente en el funcionamiento del cerebro. Y quién mejor que la Dra. Mercedes Atienza, profesora titular de la Universidad Pablo de Olavide y codirectora del Laboratorio de Neurociencia Funcional. Más de 70 publicaciones relacionadas con la función cerebral, la memoria y las emociones. Mercedes nos contó los cientos de cambios hormonales que se producen durante el embarazo y la lactancia (“con este panorama, es fácil de entender que nos tachen de impredecibles”, dijo) y los cambios estructurales que ocurren en el cerebro en estas etapas, asociados a la percepción de la conducta maternal, al estrés o al estilo de vida, muchos de ellos aún por confirmar… Nos descubrió lo poco que se sabe sobre las emociones y el embarazo, y sobre la relación entre estar embarazada y que la memoria mejore (aunque el dato negativo es que a mayor número de embarazos, la memoria disminuye).

También necesitaba a un referente en nutrición, a ser posible dietista-nutricionista, que se preocupe por la alimentación del bebé y de su madre, de la lactancia, de la alimentación complementaria. Quería a alguien que hablara claro, que estuviera documentado y que si tiene que decir que tal producto no sirve para nada o sólo para vaciar tu bolsillo, que no le tiemble la voz. Tenía que traerme a Julio Basulto ¿Alguien tiene un candidato mejor? Es posible que algunos puedan tener otro candidato, pero para lo que yo trataba de transmitir a los alumnos de este curso, para mí no había otro mejor en estos temas. Julio, como siempre, desmintió muchas de las cosas que todavía se dicen en muchas formaciones oficiales (y no oficiales), sin pelos en la lengua, y utilizando los divertidos gifs y las fotos de su familia que caracterizan siempre sus charlas.

Para hablar del tema de alergias e intolerancias alimentarias en niños, un referente es el Dr. Alfonso Rodríguez Herrera, pediatra y gastroenterólogo especialista en alergias alimentarias. Profesor asociado de la UPO y pediatra en el Instituto Hispalense de Pediatría, con bastantes publicaciones y patentes en el campo de la alergología. Él era el candidato para hablar sobre alergias e intolerancias en el embarazo y la lactancia. Pero por motivos inesperados de agenda, no pudo asistir, por lo que fue perfectamente sustituido por uno de sus compañeros con el que trabaja codo con codo, el Dr. Joaquín Reyes, quien supo aclarar muchas de las dudas que se encuentran las embarazadas o lactantes cuando tienen alguna intolerancia o alergia, o bien cuando la tiene su hijo. “La madre no debe eliminar alimentos de su dieta si existe riesgo de alergia en el hijo, sólo es necesario en caso de diagnóstico claro de alergia, puesto que no previene del riesgo”.

Necesitaba un experto en trastornos de la conducta alimentaria. Y no me valía un dietista-nutricionista que trate un caso de TCA cada 50 pacientes. Necesitaba un experto de verdad, alguien que lleve más de 30 años tratando cada día con este perfil de pacientes. Y quien mejor que el Dr. Ignacio Jaúregui Lobera, médico, psiquiatra y psicólogo, y director del Instituto de Ciencias de la Conducta, con múltiples publicaciones y libros en el sector. Él nos contó que, a pesar de las pocas investigaciones que hay sobre el tema, muchas pacientes que se quedan embarazadas y tienen un TCA mejoran algunos de los síntomas del TCA durante la gestación, aunque tras el parto los recuperan, siendo este momento el que mayor miedo y riesgo de recaída presenta en estas pacientes por la necesidad de recuperar su cuerpo rápidamente. También nos habló de la pregorexia, el miedo extremo a engordar durante el embarazo.

PonentesCon el objetivo de abordar la parte más emocional asociada al embarazo y a la lactancia, necesitaba una psicóloga. ¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de la depresión post-parto, del cambio de emociones durante el embarazo, del desplazamiento que recibe una madre desde el nacimiento del niño, y de un largo etcétera de problemas?. Para ello, invité a Cristina Andrades, psicóloga habilitada sanitaria, experta en psicodrama, experta en TCA y obesidad y especializada en alimentación emocional. Ella nos habló de cómo la maternidad puede afectar emocionalmente a la futura madre, tanto positiva como negativamente, al igual que puede ocurrir en el caso del padre, de parejas que adoptan niños o de parejas homosexuales. Se creó un interesante debate, cosa que me alegra porque el debate y el intercambio de opiniones es una de las mejores cosas que ocurren en estos cursos.

Durante el curso se mostraron datos de que las mujeres embarazadas no se cuidan tanto como creemos; para mí era necesario ofrecer a los alumnos alternativas saludables para que mujeres embarazadas lleven una mejor alimentación o los profesionales puedan recomendárselo. Para ello, necesitaba recetas saludables, sencillas, que cumpliera las necesidades nutricionales en esta etapa de la vida y que además fueran apetitosas, para realizar un taller de cocina. Laura Coto une a la perfección su formación como dietista-nutricionista y cocinera profesional para sacar el mayor partido a este taller, que sin duda fue todo un éxito.

¿Verdad que me he rodeado de los mejores?

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Necesito financiación. 

Existen varios tipos de patrocinios:

  1. La industria paga para publicitar o vender sus productos y las ponencias van dirigidas en su mayoría a defender los supuestos “beneficios” del producto que venden. Todo el evento defendiendo los productos que venden y los ponentes están a merced de estas marcas patrocinadoras. YO NO UTILIZO  este patrocinio porque en ese caso estaría dando una formación sesgada por la industria alimentaria. Cosa que, por supuesto, no comparto.
  1. El patrocinador tiene la oportunidad de dar una ponencia y hablar de un tema relacionado con la temática del curso. Cuando imparto clases en la Universidad o en otros lugares, me importa más que el alumno se haga preguntas y busque las soluciones (o las herramientas para buscar soluciones) o sus convicciones y que aprenda a saber discernir entre información buena y fiable o magufa y sensacionalista, a que se aprenda la asignatura de “pe” a “pa” y cuando termine la carrera no sepa ni lo uno ni lo otro. En el campo de la nutrición hay muchos cambios y nuevos descubrimientos casi a diario, y lo que hoy es lo mejor, mañana lo es menos. Este año, por ejemplo, hubo una ponencia en la cual se manifestó la innecesaria suplementación de hierro en embarazadas y se referenció, y hubo otra ponencia en la que se defendía la necesaria suplementación de hierro y también se fundamentaba. A partir de ahí, los alumnos se pueden quedar en simplemente alumnos o convertirse en profesionales. La riqueza de este tipo de eventos es también aprender a cuestionarse cosas, investigar y decidir los criterios que cada uno quiere seguir como profesional, siempre con el beneficio del paciente por delante.
  1. La empresa aporta material necesario para el curso, bien sea específico (por ejemplo, alimentos para un taller de cocina, material relacionado con la temática del curso) o general, como cuadernos, bolígrafos, bolsas, etc.
  1. Utilizar patrocinadores ajenos a la nutrición, lo cual supone un problema: es mucho más difícil encontrarlos, puesto que si el público del curso o evento no es cliente potencial se complica conseguir su participación. Aun así, algunas veces lo hemos conseguido con empresas de formación u otras disciplinas.

Yo no estoy en contra de los patrocinios ni tampoco los defiendo a muerte. Creo que siempre que no se sesgue la información, que pueda aportar algo (no tiene por qué ser económico) y que pueda servir para el debate y el aprendizaje, pueden resultar interesantes. A veces son necesarios para hacer ciertas cosas, aunque no siempre. Y a veces las entidades que mejor se adaptan a lo que tú quieres no pueden o quieren participar. Os aseguro que contacté con decenas (y no exagero) de entidades de todo tipo. Lo más importante para mí es que no transgredan las convicciones y que, sobre todo, tenerlos no implique tener que decir (o dejar de decir) ciertas cosas, es decir, que no implique sesgo alguno en ningún sentido.

Cómo disfrutamos organizando.

FB_IMG_1468936516239Como ya he comentado, me encanta organizar este tipo de actividades y disfruto de cada momento desde que la idea comienza a rondar en mi cabeza… Este año teníamos un Photocall para que los alumnos pudieran hacerse una foto y poder compartir con sus amigos y familiares a través de las redes sociales. Entre todos los que participaron hicimos un concurso y la ganadora, Laura Ramos, se llevó un pequeño obsequio.

Son muchos momentos los que te hacen disfrutar; desde contactar con alguien que tienes mucho interés en que asista como ponente y consigues cuadrarlo todo para lograrlo, hasta saber que has superado todas las expectativas en el números de alumnos en el curso, pasando por ver esa sala llena de personas muy atentas y con ganas de aprender nuevas cosas, o cuando se cuestionan cosas que llevan a un debate de intercambio de ideas…

Pero, sin duda, el momento de mayor satisfacción es cuando te dicen que han aprendido, que les ha encantado y cuando a muchos de ellos los vuelves a ver al año siguiente… Ese, ese, es el verdadero motivo por el que hago estas cosas.

Y cómo no, las gracias

No puedo terminar estas líneas sin dar las gracias, porque estas cosas, este curso, no se hacen sólo con el trabajo de uno, sino con el esfuerzo de muchos.

Gracias a todo el personal de la Sede Olavide en Carmona, que cada año confían en mí y me ofrecen la oportunidad de impartir un nuevo curso. Su dedicación, su buen hacer, su hospitalidad, su amabilidad y su gran disposición y ayuda siempre son indispensables para que todo salga bien. ¡Gracias a todos ellos!

Gracias a todos los ponentes por hacer un hueco en sus agendas y venir hasta Carmona (algunos por segunda vez y otros desde lejos) para compartir sus conocimientos y su entusiasmo por su trabajo con todos.

Gracias a los alumnos por inscribirse y participar activamente en el curso. Lo que hace que un curso sea más o menos interesante no son sólo los ponentes sino que son sin duda los alumnos, que lo enriquecen con sus aportaciones, preguntas, comentarios, ideas, debates, cuestiones… Compartir conocimiento es enriquecer una profesión.

Gracias a todos los que han hecho posible, de una forma u otra, la organización y el desarrollo del curso. En especial a Antonio Cárdenas y a Nora Cárdenas, que han soportado mis ausencias y horas de trabajo (sobre todo los fines de semana), recibiéndome siempre con una sonrisa. Gracias por vuestro apoyo incondicional, siempre.

Todos los granitos de arena son los que al final forman la duna…

Nos veremos el año que viene!!

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

Qué alimentos no se debe dar a un niño menor de 1 año

Colaboración para el blog de Mustela (Junio de 2016)

El alimento básico que debe tomar un bebé menor de 1 año es la leche, a ser posible materna. Si bien es cierto que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que la lactancia sea hasta los 6 meses, de forma exclusiva y a demanda, es a partir de entonces cuando se comienzan a incorporar otros alimentos al bebé en lo que se llama alimentación complementaria. Para ello, deben cumplirse tres mínimos: uno, que el bebé se sostenga sentado…(si quieres leer el artículo completo pincha en la imagen).

infografía del embarazo2

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

¿Beber cerveza sin alcohol aumenta la producción de leche?

Este mes hemos escrito este artículo para el blog de Mustela.

Muchas madres acuden a cualquier estrategia que les haya dicho una amiga, vecina o conocida para producir más leche, pensando que sus bebés van a pasar hambre o bien que ellas no son capaces de producir la suficiente cantidad para sus retoños. Es el caso de la cerveza, supuesta estimulante de la secreción de leche. Como veremos, la cerveza no sólo no aumenta la cantidad de leche de la madre sino que puede llegar a tener efectos adversos en el lactante, siempre que se consuma con alcohol.

La cerveza y la leche materna

A pesar de que parece que la cerveza aumenta ligeramente los niveles de prolactina… (para leer el artículo completo haga click en la imagen)

Lactancia y cerveza

En ocasiones me ofrecen dulces

Hace unas semanas, mi hija salía del colegio con una enorme gominola en forma de cara de Minnie Mouse, más grande que su mano, que se la había regalado un compañero (más bien, sus padres, porque parece que somos mejores padres mientras más grandes son las chucherías con las que “compramos” a nuestros hijos). Tenía preparada en casa su merienda, y yo siempre trato que sea lo más saludable posible pero, ¿cómo le explico a mi hija que esa chuchería que le han regalado en el colegio no es lo mejor para ella, si viene con una de sus muñecas preferidas y además se lo han dado en el cole? De esta reflexión que colgaba en las redes sociales surgió este post, para lo que me puse en contacto con mis colegas, Melissa Gómez (@nutrikids) y Victoria Fagundez (Vik_Fagundez) para que entre las tres intentáramos transmitir nuestra visión de este problema que cada vez es mayor: EL AMBIENTE OBESOGÉNICO QUE NOS RODEA.

CHUCHE

No sé hasta qué punto somos conscientes del bombardeo continuo de mensajes que recibimos a lo largo del día y de lo difícil que nos lo pone la sociedad en la que vivimos si queremos llevar una vida de lo más saludable posible. Si hay dos frases que detesto son:

  1. “Hay que comer de todo”.

No hay que comer de todo, porque comer de todo también incluye comer galletas,  comer bollería, comer alimentos refinados o comer toda la “fantástica” gama de productos (no alimentos) que se nos ofrece en un supermercado, y

  1. “Una vez al año no hace daño” o “Total, por una vez no pasa nada”.

Estas frases podrían ser ciertas si se tomasen tal cual (es decir, una vez al año de verdad), pero sabemos que una vez al año es engañarnos a nosotros mismos. Hoy es “una vez” dulce, mañana “una vez”  refresco, pasado “una vez” dulce porque es un cumpleaños, el sábado “una vez”  cerveza porque estoy harto de trabajar y me lo merezco, el domingo “una vez” porque para un día que salgo, y así un largo etcétera que seguramente reconocemos y que invalida el valor de la frase.

¿A qué llamamos ambiente obesogénico?

Según Victoria Fagúndez, Dietista-Nutricionista, el ambiente obesogénico hace referencia a los “actores del entorno de las personas que contribuyen en cierta manera, a llevar un estilo de vida u otro y que pueden influir en el aumento de las tasas de obesidad. El sedentarismo y una mala alimentación hace que a ella le guste llamarlo “ambiente de la comodidad”. Para Melisa, también Dietista-Nutricionista y especializada en nutrición infantil, el problema va más allá y, además de los mensajes que se transmiten a diario por los medios de comunicación, que sin duda buscan el deseo de comer, piensa que “la sociedad también ejerce determinadas presiones que nos invitan a comer, en muchas ocasiones de más, contribuyendo a que vivamos inmersos en una cultura que promueve el sobrepeso.”

Para mí el ambiente obesogénico es un bombardeo de factores que confunden a nuestra mente, poniéndonos muy difícil a veces llevar a cabo la buena intención de ser saludables, desde el colegio a las tiendas, a los mensajes publicitarios, a la forma de expresarse de personas de referencia, al ejemplo que vemos en las personas que nos rodean, a los títulos de los libros, a frases de canciones, y un largo etcétera del que pocos pueden (o podemos) salvarse…

¿Están los niños también inmersos en un ambiente obesogénico?

Cada día vemos menos niños jugando en un parque y más delante de un ordenador, móvil o tablet, solos, sentados y moviendo únicamente los dedos y los ojos. A esto le debemos sumar las horas que pasan sentados en el aula, el tiempo de los deberes y de las actividades extraescolares, según nos comenta Victoria Fagúndez. Los horarios y el entorno hacen que siempre vayamos con prisa a todas partes y nos plantea estas preguntas: ¿Cuántos niños van caminando al colegio cada día y cuántos van en coche o en transporte público al que acceden a pocos pasos de sus casas?

Sin darnos cuenta estamos educando niños sedentarios, que le dan poco valor a una manzana o que prefieren estar frente a la caja tonta antes que salir a jugar con sus amigos (¿amigos?, ¿ésos no son los de los juegos de la Play o de la Nintendo?) que serán la sociedad del futuro. ¿Es eso lo que queremos? ¿Una sociedad antisocial, estática y enferma? Porque entre todos es lo que estamos consiguiendo… Y, por suerte o no, no creo que nosotros lo veamos, pero os aseguro que seguir por este camino nos conducirá a ello.

¿Fomentan los amigos y familiares este ambiente?

Según palabras de Melisa, “cuando alguien dice que quiere cuidar su alimentación, inmediatamente es juzgado y animado a abandonar su propósito. En la nutrición infantil se ve mucho cuando alguna madre lleva frutas como merienda a alguna reunión y recibe comentarios como “pobre tu peque que no le das un cruasán de chocolate con lo bueno que están”. Esto muchas veces motiva a las madres a dejar de lado su propósito de mantener buenos hábitos en eventos sociales.”

Incluso ha podido constatarlo cuando anima a las familias a dejar de consumir bebidas chocolatadas a diario y recibe frases del tipo “es que así se ha hecho siempre y no me parece que sea problema ninguno”. Es más sencillo ceder a la presión y “hacer lo que todos hacen” que ir en contra de la corriente y promover el cambio. Pero esta acción viene con un precio muy alto que es el de enfrentarnos a la terrible noticia de que, por primera vez, nuestros hijos posiblemente vivirán vidas más cortas que sus padres.

¿Hasta dónde llega esta influencia y bombardeo de mensajes sobre nuestra alimentación?

La televisión, la radio, las redes sociales y la constante publicidad hace que estemos todo el día recibiendo estímulos obesogénicos. Tal vez no seamos conscientes de la cantidad de mensajes que recibimos durante el día y que, a primera vista pasan desapercibidos, pero te puedo garantizar que en tu cerebro no pasan por alto. La publicidad, cuando no funciona, desaparece. Por tanto, si vemos un anuncio muchas veces es porque su anunciante está consiguiendo su objetivo: vender. A continuación, detallo en esta imagen la cantidad de mensajes que recibió mi hija a través de la radio, televisión, carteles publicitarios y personas conocidas (abuelos, amigos, compañeros, etc.) el pasado 5 de Abril.

5 Abril Nora

Para la dietista-nutricionista Fagúndez, “encontramos saturación de información y estímulos relacionados con comida insana dirigida a niños a cada paso que damos: marquesinas de autobuses promocionando patatas fritas, estaciones de metro empapeladas con galletas cargadas de azúcares, carteles publicitarios anunciando eventos deportivos patrocinados por la industria de bebidas azucaradas, imágenes de deportistas de éxito consumiendo postres lácteos con su correspondiente exceso de azúcar y de grasas; establecimientos de fast-food publicitando su correspondiente relleno de bebidas cuantas veces se quiera incluido en el precio y sus “cajitas felices” con sus hamburguesas y sus juguetes de regalo, los formatos ahorro, y un largo etcétera.” Aquí te muestro un ejemplo:

Vick_Anuncio publicitario en el andén de metro de madrid

Mensajes directos que puede recibir un niño a lo largo del día

La industria alimentaria, con su publicidad, transmite mensajes directos, atractivos e irresistibles, pero nuestras acciones y muchos mensajes que damos a los niños también están en la misma línea. En la imagen puedes ver mensajes que transmitimos diariamente.

Niño y mensajes

¿Qué podemos hacer para mejorar este ambiente que rodea a nuestros hijos (y a nosotros mismos)?

Victoria Fagúndez nos da algunos consejos:

  1. Romper con el hábito de dar de desayunar leche con “Cacao” (o mejor dicho, azúcar color chocolate) y sus cereales de desayuno.
  2. Dejar de meter palmeritas y otros dulces de esta clase para el recreo.
  3. No premiar a la salida del colegio con más dulces o zumos industriales.
  4. Romper con el pensamiento “por una vez no pasa nada”.
  5. No ofrecer a nuestros hijos alimentos superfluos.

Por otro lado Melisa nos propone romper igualmente con algunos estereotipos que tenemos implantados y optar por opciones más saludables como alternativas para el desayuno y la merienda:

  1. Realiza una compra informada y consciente: Comprar después de comer, y con una planificación bien hecha.
  2. Evita comprar productos de pobre calidad nutricional. El producto que no se vende se retira del mercado.
  3. Sé agente de cambio y cuando acudas a reuniones, aporta una rica ensalada o frutas para el postre.
  4. Antes de ceder a un antojo, pregúntate si realmente tienes hambre y si puedes sustituirlo por una opción más saludable.
  5. Utilizar leche entera de vaca sin endulzantes ni chocolate o yogur natural. Antes de que nos comenten que “así es la única forma posible de que tomen leche los peques” les diría que prefiero que tomen agua con el desayuno y ya nos ocuparemos de ofrecer lácteos en otra comida o de buscar fuentes alternativas de calcio y proteínas.
  6. Tostadas, tortitas o barritas de avena hechas en casa según el tiempo del que dispongamos: en 5 min. alistamos unas tostadas con tomate y aceite o con aguacate o con humus y pepino.
  7. En lugar de cereales azucarados, anímate a probar otros alimentos: quinoa, semillas de chía o avena con leche o bebida vegetal + frutas,  mijo o amaranto hinchado son algunas opciones.
  8. Deja que el toque dulce lo aporte la fruta.
  9. Para las meriendas:

– No habrá mejor opción que ofrecer a tu peque una merienda con fruta: además de fáciles de preparar serán mucho mejores que una galleta o bollería. No siempre tendrán que ir enteras, pueden utilizarse para preparar helados, purés, postres como manzana al horno, entre otros.

– Atrévete a incluir vegetales como en la imagen 😉

– Evita los zumos procesados y prepara un rico #refrescocasero

DesayunosRefresco casero

 

Después de un trabajo de observación a lo largo de varias semanas, hemos recopilado 15 factores obesogénicos que nos encontramos a nuestro alrededor.

Existen muchos elementos en nuestra sociedad que utilizamos a diario y son promotores obesogénicos. No nos damos cuenta. Los tenemos interiorizados y los denominamos como “adelantos” o “comodidades” de la sociedad, y precisamente producen ese efecto, que nos acomodemos y entramos en una dinámica más sedentaria. A continuación, voy a enumerar algunos elementos de la sociedad que fomentan el sedentarismo y hábitos de vida no saludable.

  1. El ascensor o las escaleras mecánicas.

Cuando entras en un centro comercial, en el metro o en algún edificio, en la mayoría de los casos te encuentras fácilmente con el ascensor o las escaleras mecánicas. Con esta medida se trata de facilitar el acceso hacia las zonas de compra sin dificultad. En algunos casos, es realmente difícil encontrar la escalera. Parece como si no quisieran que sepamos que existen!

Alternativa: Cuando entres en un edificio o centro comercial busca siempre la escalera o escalera de emergencia, y sube o baja por ella. Estarás realizando actividad física. Además en caso de emergencia, serás de los pocos que sabes cómo evacuar el edificio rápidamente. Si no tienes otra opción que tomar las escaleras mecánicas aprovecha y sube o baja andando.

  1. El coche u otros medios de transporte motorizados.

No sé si os habéis dado cuenta, pero me llama mucho la atención ver la puerta de los colegios llena de coches con los padres recogiendo o dejando a sus hijos. Si tenemos coche, lo utilizamos hasta para tirar la basura, y no exagero. ¿A que te has encontrado en alguna ocasión a tu vecino, amigo, familiar o desconocido con la bolsa de basura colgada del espejo retrovisor?

Alternativa: Deja el coche bien aparcado y pasea. Lleva a tus hijos andando o en bicicleta (las ciudades cada día están más adaptadas). Si cuando vas a comprar, la compra es pequeña puedes ir caminando con ella y si la compra es mayor, puedes utilizar un carro de la compra. Por muy retirado que vivas del contenedor de residuos, no hay más de 100-150 metros desde tu casa. Es muy triste ir en coche por mucha prisa que tengas. No intentes aparcar en la misma puerta de tu destino. Deja el coche más retirado y pasea. ¿Llegas tarde? La planificación es muy importante y salir antes de casa te permitirá el paseo que te propongo.

  1. El “Todo incluido” en los hoteles y viajes.

Llevas todo el año trabajando o estudiando, con miles de problemas. Llegan las vacaciones y quieres desconectar y optas por una opción de hotel en régimen de “todo incluido”, es decir, todo el día tumbado y sólo te levantas para comer. ¿De verdad desconectas? También visitas ciudades y lo haces en el típico “bus city tour” y en un día tienes vista la ciudad (una menos!) mientras vas comiendo dentro del autobús.

Alternativa: Te propongo viajes activos, escapadas saludables, “patearse” las ciudades, buscar bares y restaurantes típicos de la zona, descubrir los rincones escondidos de cada sitio. Con estas acciones estarás más activo y conocerás mejor los lugares que visites, además de hacer viajes más originales y únicos (porque serán los tuyos).

  1. El concepto “fast food”.

Ya el concepto me parece horrible: “comida rápida” y a otra cosa, como si fuésemos a salvar el mundo un rato después. Y peor me parecen las ofertas “por 1€ más, bebida y patatas grandes”. ¿Para qué? ¿Para sentirte más lleno? ¿Para decir delante de tus amigos que tú puedes con más cantidad? Yo no sé tú, pero yo no veo ningún beneficio.

Alternativa: Primero no me parece necesario acudir a estos establecimientos y ante la pregunta de mayor consumo por 1€ es tan fácil como denegar la propuesta. ¿No has decidido y pensado ya lo que ibas a comer? Pues eso, que nadie te convenza de otra cosa. Y no te puedo proponer que en estos establecimientos optes por opciones más saludables porque no las vas a encontrar. Nooo, la ensalada no es la opción más saludable. Es más, “opción saludable” y “fast food” no pueden estar en la misma frase.

  1. El formato de los productos en supermercados.

Los formatos “ahorro” o “familiares” producen precisamente el efecto contrario: que comas y consumas más.

Alternativa: Intenta comprar en lugares que puedas llevarte la menor cantidad posible (un yogur, una manzana o comida al peso), pudiendo así comprar lo que necesitas y no más. Si no tienes más elección que optar por estos formatos ahorro, intenta dividirlos y congelarlos. Y trata siempre de planificar bien las comidas antes de ir a comprar.

  1. Los productos light.

Light significa más ligero. Es decir, que deben tener al menos 30 % menos de calorías que el mismo producto que no sea light. Por un lado, estos productos no son de calidad nutricional puesto que si les quitan azúcar normalmente llevan más grasa (y viceversa) para que sigan estando ricos y los compremos. Y por otro lado, al ser light provocan que sintamos que podemos comer más cantidad (bien de ese mismo producto o de cualquier otro, porque “como me lo he comido light”…). Conclusión: al final el efecto es consumir más cantidad de un producto que no debería formar parte de nuestra alimentación habitual, porque, ¿alguna vez has buscado un kiwi light? Solemos buscar cosas light cuando consideramos que no son muy sanos, verdad?

Alternativa: trata de no consumir alimentos light, ni sus homólogos calóricos. Y si lo haces de forma ocasional, elige los últimos.

  1. Estrategias de restauración para atraer clientes.

No sé si habréis visto o estado alguna vez en algún restaurante donde todos los platos son gigantes (había una cadena hace unos años donde hasta el lápiz de firmar la cuenta era enorme) o en sitios donde te animan a comer exageradas cantidades de comida, premiándote con no pagar si eres capaz de comértelo todo…

Alternativa: elige sitios donde las raciones y tamaños sean más adecuados y en los que puedas elegir de forma saludable.

  1. La TV, los videojuegos y las compras por internet.

La televisión y los videojuegos provocan que pasemos muchas horas parados y sentados y en muchas ocasiones comiendo. ¿Sabes que en época de grandes eventos como mundiales u olimpiadas se incrementa el consumo de aperitivos? Por otro lado, comprar por internet hace que pasemos bastante tiempo buscando el producto a comprar y después sólo tienes que esperar sentado a que te lo traigan a casa.

Alternativa: Predetermina un horario y un tiempo de televisión o videojuegos y respétalo. Las compras por internet puedes hacerlas, por supuesto, pero te propongo que primero pasees y busques por las tiendas aquello que necesitas para ti o para regalar.

  1. Fecha de caducidad próxima.

Una fecha de caducidad cercana hace que consumamos mucho más por el miedo a que caduquen. Si le unimos el formato de los productos que comentábamos en el punto 5, hace que estemos ante una ingesta bastante mayor a diario.

Alternativa: usa formatos pequeños y con fechas de caducidad más tardías (excepto los alimentos frescos). Ante una fecha de consumo preferente, no tengas miedo, bajará la calidad del producto, pero no afectará a tu salud. Si ves que te va a sobrar, congela. Y si te planificas bien, no tendrás necesidad de estar tan pendiente de las fechas de caducidad.

  1. Mesas y sillas en colegios y trabajos.

Los colegios y centros de formación o de trabajo están diseñados para que te lleves toda la jornada sentado y con descansos para comer (recreo en el caso de colegios).

Alternativa: Practica deporte, acude andando al resto de tareas que tengas que realizar y muévete.

  1. El ejemplo de amigos y familiares.

Si tus amigos y familiares tienen malos hábitos alimentarios y son muy sedentarios va a provocar que tú puedas contagiarte fácilmente. Es conocido como efecto dominó, y como para colmo el resto de la sociedad no ayuda, como estamos viendo, pues nos encontraremos en una tesitura bastante compleja.

Alternativa: Intenta con tus hábitos producir el efecto contrario. Si te alimentas bien y practicas deporte, te encontrarás mejor, mantendrás tu peso y tendrás más vitalidad. Quién te rodea te verá bien y es posible que tú seas el modelo a seguir. Pero no insistas ni provoques, producirás el efecto contrario y presionarás. Sigue en tu línea y deja que surja solo.

  1. Cumpleaños y fiestas.

En cumpleaños y fiestas, la ofertas de alimentos innecesarios es amplia y es difícil resistir la tentación que te provocan y la incitación de amigos y familiares.

Alternativa: Cúrratelo y aporta alimentos saludables, preparaciones originales y apetecibles. Mezcla colores y sabores y aporta ensaladas u otras opciones hechas por ti. Sorprenderás.

  1. Precio económico de alimentos superfluos.

El hecho que una bolsa de croissants cueste más barato que unos plátanos, hace que optemos por opciones menos saludables. Tal vez, el Gobierno, podría poner más de su parte y ayudar a la población pero ese es otro tema.

Alternativa: Consume productos de temporada y de producción cercana. Este hecho abaratará sus precios y el impacto medioambiental.

  1. El poder de asociacionismo

¿Cuántos productos destinados a niños llevan algún sello de asociaciones o sociedades científicas que, a pesar de decir ellas mismas que no lo avalan, están en primera página del envase? Esos sellos que sólo confunden a las madres y padres y promueven el consumo de dichos productos, con la intención de parecer más sanos al estar “avalados”…

Alternativa: Trata de no fiarte de etiquetas y mensajes saludables en productos… Jamás encontrarás un mensaje de “Rico en omega 3” en una rodaja de salmón.

  1. Frases lapidarias.

Utilizar muchas frases que utilizamos y que dirigimos a nuestros hijos hace que sin darnos cuenta los estemos educando en un entorno más sedentario. “Para un rato”, “estate quieto”, “no te quiero verte mover en toda la tarde” y “mañana empiezo” son algunos ejemplos.

Alternativas: Construye frases siempre en positivo. Los niños necesitan correr, saltar, jugar, etc. Dales libertad, sobre todo de movimiento.

Estos son algunos ejemplos, pero podrás observar muchos más. Si quieres puedes dejarnos alguno en los comentarios, eso sí, tal como hemos hecho nosotros, te invitamos a que nos des también la alternativa para contrarrestar este factor obesogénico.

Y ahora, ya puedes levantarte de la silla, apagar el ordenador y salir a dar un paseo mientras te comes unas fresas.

 

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

Grandma Led Weaning o Alimentación dirigida por la abuela

Hace unas semanas, mientras comíamos en un restaurante, se sentaba en la mesa de al lado una familia formada por un bebé de unos 10 meses, su madre, su padre y su abuela materna. La situación era la siguiente: “Vamos a dar de comer a la niña y así podremos comer  tranquilos(1). El bebé estaba sentado en su carrito, la madre abría un potito comercial e intentaba dárselo, sin mucho éxito(2) . ¿Cómo lo solucionaron? Lo más lógico desde un punto de vista profesional habría sido no insistir pero claro nos rondan mil preguntas por la cabeza: “¿y si le pasa algo?” “que si tengo que darle de comer porque me han dicho que debe comer cada 4 horas?”, etc. La solución apareció de la mano de la abuela con una espectacular serie de mohínes, dignos de ser grabados, que no pasaron desapercibidos por nadie en el restaurante. Automáticamente la niña abría la boca sorprendida. Oportunidad perfecta para introducir la cuchara repleta de comida. Prueba conseguida. En ese  momento fue cuando mi marido, a modo de broma, me dijo ¿Ese es el método Baby Led Weaning?

De esta historia partió la idea de este post. Sin embargo, esto no es una situación aislada, sino que la vemos muy a diario y en muchas circunstancias parecidas. La tenemos tan interiorizada que no hacemos nada al respecto, ni nos sorprendemos, pero yo observo varias cosas, que no sé si tú, querido lector, las ves también:

  1. A un niño no se le debe forzar a comer. Hacer mohínes para captar su atención o distraerle mientras enchufamos la cuchara hasta que nosotros queremos, es OBLIGAR.
  2. A un niño no se le puede coaccionar para que coma. “Si te lo comes todo, te dejo el móvil, la tablet u otro aparato o cosa que le guste”, es CHANTAJEAR.
  3. A un niño no se le deben ofrecer productos superfluos. Ofrecer una galleta, un croissant, un zumo o una bebida azucarada, es INCITAR MALOS HÁBITOS.
  4. A un niño no se le puede sancionar porque no coma lo que tú crees que tiene que comer. Dejar a un niño sin poder jugar con su juguete favorito o con un amigo porque no se lo ha comido todo, es CASTIGAR.
  5. A un niño no se le puede recompensar porque se lo ha comido todo. Comprarle un juguete o llevarle al lugar que le gusta sólo porque se lo ha comido todo, es PREMIAR.
  6. A un niño no se le puede engañar con la comida. Dar un triturado en el que lleva alimentos que no le gustan, es ENMASCARAR.
  7. A un niño no se le puede castigar con acciones que le gustan cuando no se come lo que hemos decidido que debe comer. Decir que si no come no puede ir al parque, es AMENAZAR.

Hoy, día de la mujer o día de la mujer trabajadora, hemos querido hacer un pequeño homenaje a esas abuelas, que dentro de su desconocimiento, pero con la mayor voluntad del mundo, quieren lo mejor para los suyos. Las hemos dividido según sus actos a la hora de dar de comer a sus nietos.

La abuela HIPSTER. Una forma fácil de hacer que tus hijos o nietos abran la boca es hacer todo lo posible por distraer su atención (bailar, cantar, etc.) y si no te funciona, te pueden ayudar las amigas. Hay que estar muy atentos para enchufar la comida en cuanto el niño abra la boca.

1. la abuela mimo

La abuela  COME Y CALLA. Para evitar comentarios o rechazos, una forma práctica es la no dar opción a que hablen o, incluso respirar. Antes de tragar la cucharada, ya tienes enchufada la siguiente. Lo suelen emplear abuelas sin muchas ganas de estar dando de comer o aquellas con falta de tiempo. A estas abuelas también se las conoce como las abuelas de los 15 puntos en el carné o permítame que insista.

2. la abuela come y calla

La abuela CÓMPLICE. Los padres dejan a sus hijos con los abuelos y le dan algunas órdenes como “a las 9 debe estar en la cama” o “nada de chucherías” y la abuela les dice: “Iros tranquilos y no os preocupéis, que así se hará” mirando al niño con una mirada cómplice y haciendo a continuación todo lo que se le ocurre para ganárselo.

3. Abuela complice

La Abuela ATERRIZA COMO PUEDAS. Un método con bastante éxito entre las abuelas es el método del avión. Todo el mundo lo conoce pero por si hay alguien despistado se trata de llenar la cuchara y simulamos que es un avión que va directo a la boca del niño. Si observas en alguna ocasión a alguien utilizando esta técnica, fíjate bien en el adulto, porque seguramente también esté con la boca abierta.

4. Abuela Aterrizas como puedas

La abuela “CON FRANCO NO PASABA”. No se puede tirar comida por muy mala que esté, y si al niño no le gusta, se lo toman poniendo buena cara y diciendo “¿ves lo rico que está y como se lo bebe la abuela?”.

5. Abuela Ves cómo está rico

La abuela CARPE DIEM. De las creadoras de “una vez al año no hace daño” o de “para dos días que vivimos” nace esta abuela que es capaz de cualquier cosa para ganarse a sus nietos. Total, por un día…

6. CARPE DIEM

La abuela JUAN TAMARIZ. Es una abuela que ha desarrollado la habilidad de enseñarte algo que te encanta. Lo pone delante de ti, te lo acerca, casi te lo da, te convence y cuando abres la boca, por arte de magia, desaparece y te acaba enchufando el puré de zanahorias que escondía en la otra mano.

giphy

La abuela SAN PEDRO. Esta abuela utiliza la amenaza como estrategia para que el niño se lo coma todo y lo hace negando 3 veces, como San Pedro. Como no te lo comas todo NO hay parque, NO ves la tele y NO vienes más a mi casa.

8. Abuela San Pedro

La abuela MONOPOLY. Esta abuela es muy estratega. Si la miras no notarás nada en su mirada, en sus gestos o en su forma de caminar. Nadie sabe cómo lo ha hecho, pero es capaz de meter la verdura en el plato del niño y que éste, sin darse cuenta, se la coma toda y sin decir nada.

9. Abuela MONOPOLY

La abuela “NI QUE FUERA YO BIN LADEN”. Es aquella que tiene los conceptos un poco liados. Quiere ir de moderna pero tiene la cabeza llena de mitos. No te comas el donut, cómete mejor las galletas; no a la mantequilla, sí a la margarina; o yo prefiero la light porque no engorda;  son algunos de sus mensajes. De ahí la foto: para que no te pille el tren, mejor te doy yo.

9. Abuela COOL

Notas:

  • ¿Por qué consideramos que comer tranquilos es hacerlo sin nuestros hijos? A la hora de comer, es recomendable comer en familia, y cuando digo en familia, me refiero a comer todos a la vez. ¿los niños primero? ¿por qué? El acto de comer no es sólo un acto fisiológico para obtener nutrientes sino que se trata de mucho más: disfrutar de la familia, contarse cómo ha ido el día, preparar juntos la comida, tener cada uno una tarea a la hora de poner la mesa, etc. ¿No es esto más divertido que dar de comer a los niños y luego comer solos, sin la alegría que nos aportan nuestros pequeños?
  • Si acercamos algún alimento a nuestro niño y éste no lo quiere, tenemos que pensar que puede ser por varios motivos:
    1. No tiene hambre. El bebé es el único que sabe realmente cuándo debe comer de nuevo (es decir, cuándo tiene hambre). No nos hagamos las adivinas y queramos saber más que su propia naturaleza y respetemos sus ritmos biológicos.
    2. No le gusta. Nos empeñamos en que los niños tienen que comer de todo (de todo lo que nosotros queremos, claro). ¿Acaso a ti te gustan todos los alimentos que existen? ¿Es que por ser niño se pierde el derecho a que algunas cosas nos gusten menos o simplemente no nos agraden?
    3. No le apetece. Existe la posibilidad de que en ese momento al niño no le apetezca comer determinado plato o alimento, y no porque no le guste sino porque prefiera otra cosa. Estoy segura de que a ti también te pasa a menudo…

Si el niño tiene hambre, lo va a pedir. ¿Cómo? Lo más probable es que sea llorando si aún no sabe hablar. Y si no, ya se buscará las maneras de que lo entiendas.

 

Aunque muchas de las cosas que hablamos en este post son ciertas y las técnicas utilizadas por las abuelas son reales, creo que las abuelas tienen algo especial y son una parte muy importante en la educación de los niños, pues aportan valores que sólo ellas saben transmitir. Y, lo más importante: siempre están dispuestas a sacrificarlo todo por ayudarte.

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Soy alérgico a las gramíneas, ¿puedo comer de todo?

La gramínea es la familia de plantas cuyo polen causa más alergias en España, debido a su gran extensión y a la alta alergenicidad que posee. El polen es un pequeño grano producido por el aparato reproductor masculino de la planta, y es conducido a través del aire por las células espermáticas hasta el aparato reproductor femenino para fecundarlo. Una misma planta es capaz de producir miles de granos de polen.

Las personas con alergia al polen, tienen una respuesta inmunitaria ante el contacto con estos granos, dado que su cuerpo los percibe como un agente nocivo. Así, cuando el polen entra en contacto con la piel, los ojos o la mucosa de la nariz, el organismo se defiende induciendo la liberación de unas sustancias químicas, como la histamina, responsables de los síntomas típicos de las alergias estacionales, como los estornudos, el picor nasal o el lagrimeo, entre otros.

polen alergia alimentos reacciónhttp://www.huffingtonpost.es/2014/03/12/alergia-polen-claves_n_4949662.html

La época de floración de las gramíneas es entre marzo y septiembre, aunque el pico mayor se produce en primavera, y su intensidad y duración depende de la zona geográfica. Los síntomas más comunes que aparecen en las personas que tienen alergia al polen son:

  • congestión nasal
  • tos y estornudos
  • picor en los ojos
  • lagrimeo constante
  • fatiga (cansancio)
  •  irritabilidad
  • diminución de la capacidad olfativa y gustativa

  polen alergia alimentos reacciónhttp://www.ideal.es/sociedad/201503/23/alergia-al-polen-calendario-mapa-zonas-polinizacion-olivo-gramineas-otras-plantas-problematicas-20150318234314.html

Reacción cruzada


Como hemos comentado anteriormente, estos síntomas aparecen cuando las proteínas del polen de la planta (que se conocen como alérgenos) interaccionan con alguna parte del organismo, estimulando la producción de anticuerpos por el sistema inmunitario. Entre estas proteínas alergénicas se encuentran las profilinas, que también están presentes en el látex, algunos vegetales y en venenos de abejas, avispas y abejorros (himenópteros). Esta proteínas, junto a Betv1 o Apig1, son proteínas intracelulares (es decir, que se localizan dentro de la célula) y su estructura muestra gran similitud (cerca del 60%) entre las diferentes especies. Esta es la razón por la que las personas con alergia a las gramíneas pueden desencadenar una reacción cruzada al consumir determinados alimentos que contienen estas proteínas, responsables de la activación del sistema inmune.

  • Así, los alérgicos al polen de abedul pueden presentar reacción cruzada con: manzana, melocotón, pera, almendras, cerezas, nectarina, albaricoque, nueces, apio, kiwi, avellana, perejil, cilantro, apio, hinojo o zanahoria.
  • Los alérgicos al polen de gramíneas pueden también desarrollar síntomas tras la ingesta de tomate, pimiento, patata, melón, sandía, kiwi, cacahuete, harina de trigo, avena, centeno, arroz o rosáceas (melocotón, níspero, nectarina, manzana, fresa, pera, escaramujo).
  • Los alérgenos del polen de artemisa son similares a los del melón, plátano, sandía, apio, salvia y estragón.
  • Y el polen de ambrosía tiene proteínas con potencial alergénico parecidas a las del melón y el plátano.

alergia fruta primaveraPor otro lado, parece que el 75 % de los alérgicos a frutas y verduras presentan también alergias a algún tipo de polen, como artemisa, plátano, ciprés, etc., debido a la proteína LTP, responsable de la reacción cruzada entre ambas especies.

http://www.aepnaa.org/alergia/alergia-a-frutas-y-verduras-76

Esto significa que nuestro sistema inmunitario interpreta que estos alimentos son como los alérgenos del polen y dan lugar a una reacción alérgica. Es lo que ocurre con las reacciones cruzadas. Algo similar ocurre también con el látex, cuyos antígenos (proteínas que activan el sistema inmune) están también presentes en algunos alimentos de origen vegetal como el aguacate, el kiwi, la cereza, el plátano, la nuez, la castaña, la fresa, el higo o el melón.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que a pesar de estas similitudes entre plantas y alimentos, sólo algunos alérgicos al polen presentan también alergia a cereales u otros alimentos. En cualquier caso, no está de más prestar atención a cómo nos sientan cuando los ingerimos…

¿Preparado para la llegada de la primavera?

Disfruta de la vida o, al menos come bien.

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Día Mundial contra el Cáncer, ¿lo celebramos?

Hoy se celebra el Día Mundial contra el Cáncer. La palabra celebra no sería la más adecuada en este caso (y otros similares) puesto que las cifras no son precisamente para celebrar nada. Es cierto que las técnicas diagnósticas y de tratamiento han evolucionado mucho en las últimas décadas, y que cada vez se diagnostican antes los casos y la frecuencia de éxito en los tratamientos es mayor (y va en aumento). Pero también es cierto que cada vez se conocen más casos, en parte por lo que acabo de explicar, y en parte porque nuestros hábitos son cada día peores y más propensos a desarrollar enfermedades.

No nos damos cuenta de que las pequeñas (o grandes) acciones que hacemos hoy tendrán una repercusión en el futuro, más o menos cercano, pero la tendrán. Y eso es lo malo de las enfermedades crónicas, que como no aparecen justo después de comernos un paquete de galletas, de no movernos en todo el día o de fumarnos un paquete de tabaco de una sentada, nos parece que no tiene ningún efecto en nuestro cuerpo. Y, siento deciros que SÍ LO TIENE. Y mucho!

Como podéis ver en esta infografía que os adjunto, el cáncer causa más de 8 millones de muertes en el mundo cada año (que se dice pronto). Muertes. No hace referencia al número de personas que ven mermada su la calidad de vida a causa de esta enferemdad (muchos de ellos acaban curándose, pero el proceso personal y físico por el que se pasa es duro).

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https://www.mapfre.com.pe

No se trata sólo de un diagnóstico y un tratamiento y ala, ya estás curado. No. Ojalá fuera así: me tomo la pastillita y se me pasa. Que te digan que tienes cáncer, esa palabra que muchos no se atreven a pronunciar por miedo o respeto, tiene unas connotaciones psicológicas y emocionales que van mucho más allá de la enfermedad en sí. Tratar a un paciente con cáncer no se resume en darle quimioterapia/radioterapia/inmunoterapia (o la terapia que esté más indicada) y unas pautas en un folio para que se lleva a casa y cumpla. Un paciente con cáncer necesita un tratamiento mucho más integral, porque esta enferemdad nos afecta de forma física, sí, pero también a nivel social, familiar, laboral, incluso sexual. Porque es una enfermedad grave que altera todas estas parcelas, en cada persona de forma diferente. Y por supuesto a nivel individual, es fundamental abordar aspectos como la confianza, la seguridad, la autoestima, la superación y la motivación.

Por este motivo, considero que el cáncer son palabras mayores y sobre todo complejas. No basta con limitarse a decir que hay que comer de forma saludable, hacer ejercicio, dejar de fumar (oh, qué fácil es, ¿verdad?), no consumir alcohol y llevar una vida sana… Muy bonito todo. La cuestión, la principal cuestión es CÓMO SE HACE ESO, sobre todo cuando además tienes una enfermedad que limita o modifica muchos aspectos de tu vida cotidiana; cuando no tienes fuerza a veces ni para levantarte de la cama; o cuando tus ánimos están tan bajos que no te permiten ver la luz en el camino. Así que, pido por favor a todos los profesionales sanitarios que, de una forma u otra, traten con pacientes con cáncer, que tengan un mínimo de empatía con ellos. Dejemos de decirle a la gente lo que tiene (o lo que no tiene) que hacer (tanto imperativo sólo consigue alejarnos de la meta en muchos casos) y ofrezcámosle herramientas para lograr su objetivo. Por eso creo que CELEBRAR este día no es muy acertado, porque considero que no estamos haciendo el mejor abordaje (y no hablo de terapias, sino de personas), y por ello no me parece un motivo por el que celebrarlo. Pero sí que nos sirva para recapacitar, para reflexionar sobre qué estamos haciendo mal y sobre qué y cómo podemos mejorarlo. Gran trabajo para todos, porque no olvidemos que es tarea (y responsabilidad) de todos: pacientes, profesionales, personas sanas, familia, amigos, políticos, sociedad, educación… Todos aportamos, todos contribuimos. Todos sumamos o restamos. 

Hoy no voy a hablar de alimentación ni de pautas para los pacientes con cáncer. La mejor pauta es buscar ayuda (una buena ayuda) para superar la enfermedad y arroparse de la gente que hay a nuestro alrededor. Y esto sirve  para cualquier aspecto de la vida. Aquí queda mi reflexión mañanera de hoy.
Que tengáis un buen día y sonreid todo lo que podáis!

Alimenta tu felicidad

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