Palabras que dañan el alma

Hay palabras que adquieren un increíble poder cuando son pronunciadas. Herir, dañar, activar una cadena de pensamientos negativos, retroceder todo lo avanzado, inseguridad…, son solo algunos de los efectos que estas palabras pueden tener en personas que sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) o que aún no lo presentan pero padecen factores de riesgo predisponentes.

No es necesario que estas palabras sean pronunciadas en un contexto negativo ni con una intención concreta, es más, en numerosas ocasiones se emiten como un intento de apoyar y animar a la persona que sufre un TCA. Pongamos diferentes ejemplos; pero para ello debemos diferenciar entre los distintos momentos en que tiene lugar la aparición de un TCA.

Cuando se comienza a perder peso, aunque aún no es evidente una pérdida desmesurada, las pacientes (y digo “las” porque en su inmensa mayoría son de sexo femenino) suelen recibir comentarios “positivos” que en ellas actúan como reforzantes para continuar profundizando más en sus conductas patológicas. Por ejemplo:
– ¡Qué guapa estás!, ¿estás perdiendo peso?
– Qué fuerza de voluntad tienes ¡es admirable!
– ¡Ya me gustaría a mí tener el tipo que estás cogiendo tú!

Una vez que la pérdida de peso continua más allá de lo que “aparentemente es saludable” los comentarios se tornan negativos:
– ¡Deja de perder peso ya, te estas quedando en los huesos!
– Antes estabas más guapa, con unos kilitos de más.
– Parece que estás enferma.
– Anda come algo que falta te hace.

psico 1

En este punto del proceso, el efecto negativo de estos comentarios tiene dos consecuencias principales:
1. Por un lado, incrementa la restricción y/o compensación que se esté realizando. Principalmente, esto ocurre porque consideran que se les dicen esos comentarios únicamente porque se busca su curación de la enfermedad y a su vez que “engorde”.
2. En segundo lugar, se rechaza socialmente a las personas que suelen realizar este tipo de comentarios; por lo cual, se aíslan más en ellas/os mismos y se tiene una menor percepción de apoyos externos.

Continuemos avanzando en el progreso de la enfermedad y pasamos a continuación a la fase en la cual la persona está comenzando a mejorar y a ganar peso:
– Ahora sí que estas guapo/a.
– Así, un poco más gordita estás mejor, no tan delgada…
– Con una tallita más se te ve mucho mejor.

Volvemos a lo anterior, en este momento estos comentarios tambalean el equilibrio emocional que el paciente está buscando y que aún no ha conseguido alcanzar. Se encuentra en un periodo de recuperación donde es fácil que se active la cadena de pensamientos negativos con cualquier estimulo relacionado.

Es labor de la figura del psicólogo, preparar al paciente para afrontar este tipo de comentarios. Forma parte del tratamiento el reforzamiento en habilidades sociales, estrategias de afrontamiento, etc.
Sin embargo, el bombardeo a las características físicas es algo muy común en nuestra sociedad y si sumamos los comentarios de familiares y amigos, resulta increíble el esfuerzo que la persona debe realizar para que no le influyan. Así, utilizar palabras como “gordo” o “peso/talla” fomenta la asociación negativa entre el peso y la imagen corporal de uno mismo, que es precisamente una de las cosas que se trata de romper. Sin querer, se les incita a pensar que está más guapa/o cuando estaba más gordita/o, justo lo que intenta evitar. Es por ello que este tipo de comentarios, lejos de ayudar a la persona que está pasando por un TCA, puede dar lugar a un empeoramiento en su evolución y tratamiento.

Por este motivo, tengamos especial cuidado con las palabras… y no solo frente a pacientes que tienen TCA o que presentan riesgos de padecerlo; sino en nuestra sociedad. Las palabras peyorativas o el supuesto refuerzo en referencia al físico de las personas están a la orden del día. Hace poco hablábamos de las denuncias a las páginas pro “Anas” y pro “Mías” pero no es necesario hacer referencia a esas páginas como factores que fomenten los TCA; sino que encontramos camuflados en nuestra sociedad, y cada vez más, posturas que lo fomentan: ¿Qué ocurre con los comentarios realizados a diversas figuras televisivas sobre su supuesta “gordura”?, ¿Por qué continúan en las pasarelas grandes restricciones en referencia al físico obligado a las modelos?, y, como como hablaba hace poco el Huffington Post: ¿qué está pasando con la pornograficación del fitness?. Nos queda mucho por luchar, y nuestras miras tienen que empezar en nosotros mismos y extenderse hasta toda la sociedad.

Hasta ahora se han realizado numerosos intentos por cambiar a la sociedad en estos aspectos, sin embargo, ¿no sería más fácil intentar cambiar nuestra forma de responder a la sociedad? Realizar programas de prevención primaria a mayor escala en colegios (cada vez son necesarios en edades más tempranas), que permita que se realice una labor psicológica de preparación para saber responder de forma adecuada a la sociedad, donde los niños y niñas se verán inmersos en un futuro; desde los hogares se debe fomentar la comunicación con los hijos, reforzando la autoestima y el autoconcepto en los colegios a través de educación emocional… etc.

no te escucho
Si no podemos cambiar la sociedad tan rápidamente… pues preparemos a los más pequeños para enfrentarse a ella mientras dura el proceso de cambio.

Cristina Andrades
Psicóloga de Norte Salud Nutrición

 

Anorexia y bulimia trastornos conducta alimentaria

Sobre “Anas” y “Mias”

Hoy día 30 de noviembre celebramos el día  internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria (TCA).

No hablaré de datos, ni de porcentajes, ni de estadísticas….esta información la disponemos a golpe de click.

Aprovechando este día, prefiero recordar todos esos aspectos que no se comentan tan a menudo y que son parte del día a día en la lucha contra la aparición de estos problemas relacionados con la conducta alimentaria.

anorexia y bulimia

Hablábamos antes de la información disponible en internet… Pues a golpe de click también disponemos de muchísimas páginas pro “Anas” (así las llaman cuando se refieren a la anorexia) y “Mias” (cuando hacen referencia a la bulimia) que desgraciadamente continúan facilitando datos y trucos para poder superar periodos de ayuno, para esconderse de los padres, para ocultar pruebas, etc. La mayor lucha contra esta fuente de recursos que fomentan los TCA se puede hacer a través de la información tanto a los padres como a la población de la existencia de dichas páginas. Conocerlas y saber lo que en ellas se recomienda, nos ayudará a encontrar señales de alarma que podemos identificar y de esta forma AYUDAR a la persona que sufre un trastorno de la conducta alimentaria.

Porque lo importante es AYUDAR a SUPERAR el problema. Tal vez no comprendas qué puede ocurrir para que una persona tenga una distorsión de su imagen corporal; quizás tampoco entiendas cómo se puede aguantar sin comer durante tantísimas horas por miedo a ingerir más calorías… o riñas  a menudo con esa amiga tuya que es tan guapa pero que os repite muy a menudo que no le sienta nada bien.  Pero en todos estos casos, tú puedes ayudar; no se trata de juzgar…se trata de APOYAR y COMPRENDER, aunque n el fondo no logres entender en qué consisten estas enfermedades.

Post41_Manos

Y sí, he dicho ENFERMEDAD.  Una persona que sufre un trastorno de la conducta alimentaria no está pasando por este proceso por decisión propia, ni porque quiera, ni está en su mano solucionarlo de forma individual y sin ayuda.; está pasando por un proceso de ENFERMEDAD.  Aceptar esto es uno de los primeros pasos que debemos de dar y es prioritario para eliminar culpabilidades futuras así como para entender que al considerarse una ENFERMEDAD es necesario acudir a PROFESIONALES de la SALUD  que los apoyen y ayuden a utilizar sus herramientas y fortalezas para superar el problema.

Como profesional en contacto directo con población que sufren diferentes TCAs, hoy sólo tengo que decir que SE PUEDE, la lucha será larga, quizás no muy agradable pero la recompensa es volver a disfrutar de la vida.

Cristina Andrades

día de la madre

Olé mi madre, #mummycoolday

El pasado domingo fue el día de la madre (otro día inventado para fomentar el consumismo, pero que a las mamis nos encanta cuando nuestros peques nos traen esa manualidad hecha en el cole). En esta ocasión, el centro comercial Nervión Plaza de Sevilla lo conmemoró con actividades durante todo el fin de semana en el evento “Olé mi madre”, organizado por Studio78andCo, y en el que participamos. A pesar de coincidir con otra actividad futbolística, catalogada de alto riesgo (Real Madrid vs Sevilla), y no sólo en fecha sino también físicamente (ambos recintos están al lado), el evento “Olé mi madre” se desarrolló con éxito.

Norte Salud en “Olé mi madre”

Post25_Equipo

El equipo de Norte Salud participó con tres charlas y un taller de snacks saludables. En primer lugar, Cristina Andrades, nuestra psicóloga, atrajo a las preocupadas madres de adolescentes (la verdad es que en proporción había muchos menos hombres) para hablarles sobre cómo detectar posibles trastornos de la conducta alimentaria; qué signos y señales de alarma se pueden identificar, y algunos consejos o trucos para evitar que puedan desarrollarse estos trastornos en el futuro.

Post25_Cristina

A continuación, Luis Berlanga, nuestro entrenador físico, hizo hincapié en la importancia de incorporar la actividad física en la rutina diaria, no sólo para los adultos sino también para los más pequeños de la casa, de forma que nuestros hijos crezcan en un ambiente saludable, destacando el valor de realizar actividades en familia y de transmitir que el ejercicio físico es mucho más que hacer deporte y puede ser algo lúdico y divertido. Luis, además, ofreció algunas pinceladas de qué tipo de actividades podemos realizar con nuestros hijos. Hay que recordar que, al igual que vamos al médico cuando nos duele algo, debemos acudir al profesional adecuado para que nos prescriba el tipo, cantidad y frecuencia de actividad física que se adapte a nuestras necesidades, circunstancias y características personales, y de esa forma evitaremos posibles lesiones o problemas futuros.

actividad física salud

5 claves para que tus hijos crezcan bien y sanos

Como colofón a la parte de las charlas, yo cerré las intervenciones hablando, más que de hábitos saludables, de claves para educar a nuestros hijos en una alimentación adecuada. Bajo mi punto de vista, con 5 claves fundamentales se puede conseguir, y siempre con el lema de “No educar, sino dar ejemplo”. El ejemplo es la mejor de las bazas que tenemos para fomentar hábitos en nuestros hijos (y esto es escalable a todos los niveles, también en política…).

                                    nutrición educación niños madres nutrición alimentación hijos educación

Es alentador (señal de que los dietistas-nutricionistas tenemos mucho trabajo por delante) y frustrante al mismo tiempo ver cuántos mitos circulan aún por las calles y confirmar cómo los mensajes de la industria alimentaria siguen calando en la sociedad con más fuerza que los de los profesionales sanitarios (aunque algunos de estos profesionales dejan mucho que desear, lamentablemente, sobre todo en lo que a nutrición infantil se refiere). Recuerdo que una de las madres que asistieron, estaba convencidísima, como tantas otras, que si su hijo no desayunaba su rendimiento iba a ser menor y poco más que sería un zoquete. ¿Cuándo nos daremos cuenta de que el invento del desayuno es de la industria de los cereales de desayuno??? No hay estudios que demuestren que por desayunar se tiene mayor coeficiente intelectual o mejoran el rendimiento escolar. Lo que se sabe es que, casualmente, los niños con mayor coeficiente mental suelen desayunar, pero no se ha demostrado que la inteligencia sea una consecuencia del desayuno (que por otra parte, debe constar, por supuesto, de leche, fruta y cereales…. era irónico, para el que no lo haya pillado).

Un showcooking de snacks saludables

Para terminar nuestra intervención, realizamos un showcooking de snacks saludables para niños. El sondeo de desayunos y meriendas que los padres preparan a sus hijos fue realmente escandaloso, y tristemente esperado. Así que planteamos diversas opciones, divertidas, fáciles, diferentes y saludables. Entre ellas, unos molinillos de hojaldre con manzana, unos bocadillos de atún y maíz en forma de estrella, otros bocadillos de queso, tomate y rúcula, batido natural de leche y fresas y una bebida isotónica (estilo acuarius) casera, hecha con zanahoria, naranja, limón y agua. El snack estrella se lo llevaron las brochetas de frutas. Habíamos llevado gran variedad de frutas, que preparamos para poder darle forma con moldes. En menos de dos minutos, los niños, que se agolpaban junto a la mesa para prepararse la suya, se hacían un tentempié delicioso y saludable (no se tarda menos en preparar un sándwich de nocilla…). A todo esto, la mesa estaba tan bonita, que durante las charlas, varios niños se acercaron a pedir fruta. El hijo menor de mi amiga se comió 3 o 4 fresas de motu propio, después de que su madre me había dicho que estaba muy preocupada por su hijo porque el pediatra le había dicho que estaba en el percentil 2, que no comía nada (o comía “fatal”) y no sabía qué hacer. ¿En serio? ¿Hablamos del mismo niño? Ése que no ha parado de correr en toda la mañana, que ha pedido fruta y que me lo encuentro tal que así?:

simon fruta educación nutrición

¡¡Malditos pediatras!!!

Es evidente, y lo sé por experiencia profesional y personal, que si los niños ven fruta y se la mostramos como algo natural o normal (no acercándonos y diciéndoles lo rica que está la manzana que me estoy comiendo) la probabilidad de que quieran es muy alta. Y a la vista de los resultados me remito. Termino con la frase que dije al principio: “No te preocupes demasiado por educar a tus hijos, simplemente da (buen) ejemplo y disfruta”.

frutas niños snacks saludablesniños comida nutrición fruta saludmadres nutrición alimentación hijos educación

“Disfruta de la vida, o al menos, come bien”

Si te ha gustado este artículo, te puede interesar:
¿Qué pasa cuando hablamos de Obesidad?
Como no comas, no hay parque
Cuando el alimento se convierte en…
Si traían un pan bajo el brazo, hazles un bocadillo
Cuando la hora de la cena es una fiesta

Psicología nutrición obesidad trastorno atracón

¿Qué pasa cuando hablamos de Obesidad?

Tras un período de inactividad en el blog (con motivos justificados, debido a la apertura de nuestro centro), volvemos a la carga en el día de Sant Jordi. Hoy quiero presentaros a Cristina Andrades, nuestra psicóloga y autora de este post.

Soy Cristina Andrades, psicóloga de Norte Salud Nutrición. Como sabes, en Norte Salud Nutrición somos un equipo de 3 profesionales que aunamos esfuerzos conjuntamente. En mi caso; trabajo para ofrecer el apoyo y la orientación psicológica necesarios para la superación de los objetivos de la obesidad, o de diversas patologías o estados concretos relacionadas con la alimentación.

En ocasiones participaré en nuestro blog y hoy comenzamos con el primero, cómo no, hablando sobre problemas alimenticios.

Actualmente todos conocemos lo que es la Anorexia, la Bulimia o el Trastorno por atracón… pero ¿ qué pasa cuando hablamos de Obesidad?

Tendemos a “quitar” importancia y no considerar a las personas obesas como víctimas de una enfermedad, sino como causantes conscientes de ésta. ¿Estamos en lo correcto? Mi opinión es que estamos muy lejos de la realidad. No todos las personas que sufren obesidad comen más de lo que su cuerpo necesita, no todas tienen vida sedentarias al 100 por 100, y no todas controlan esto que les esta ocurriendo.

psicología nutrición obesiadad errorwww.fayerwayer.com

¿Cómo veo yo a la persona que sufre obesidad? La historia de cada uno cobra vital importancia en este punto: numerosas dietas comenzadas para pérdidas pequeñas de peso y abandonadas con un aumento de peso cada vez mayor; intentos de realizar deporte y vergüenza ante tener que llevar ropa deportiva en público o con pensamientos como “ ¿qué van a pensar de mí tan gordo en el gimnasio?”; sin olvidarnos de las presiones familiares: “haz algo”, “tienes que cambiar”. Con todo este caldo de cultivo, la comida ya no es comida; es un refugio, se convierte en aquello que te hace daño pero que te calma, es un autocastigo, rendirse ante la imposibilidad de tener herramientas y fuerza para seguir adelante.

Atracón psicología nutrición obesidad conectanoti.com

Y aquí es donde entramos los psicólogos. Considero que somos una figura que hasta no hace mucho no tenía mucha importancia en el campo de la nutrición, Sin embargo, poco a poco estamos demostrando la importancia de un apoyo psicológico para conseguir objetivos definitivos y no caer constantemente en el bucle dietético. Mi objetivo es ayudar a reducir la ansiedad ante la comida, encontrar las influencias que hacen que comamos sin control por aburrimiento, por tristeza, por alegría, motivar ante un proceso de pérdida de peso y dar las herramientas necesarias para que la comida sea sólo comida. Sin olvidar, por supuesto, la importancia de un buen estado de salud mental para conseguir tener un estado de salud física adecuado.

 nutrición actividad física psicología

En conclusión, si tienes muchas herramientas para conseguir algo, no te quedes sólo con una; prueba con todas las herramientas y profesionales para conseguir resultados definitivos. Y recuerda que el camino no es duro ni difícil, simplemente necesita de tu fuerza para recorrerlo, y está lleno de gratificaciones y recompensas.