Salud en el Embarazo y la Lactancia

Por cuarto año consecutivo, he tenido la suerte de dirigir un curso dentro de los cursos de verano que organiza la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. Desde que era estudiante he asociado los cursos de verano a materias que siempre me han interesado pero que con el ajetreo del día a día no podía hacer, y el verano era una fecha perfecta para acudir a estos cursos. No lo dudé entonces cuando, por primera vez vi la convocatoria y me decidí a presentar uno. Los 2 primeros años fueron de “Alimentación para celíacos”, el año pasado “Alimentación emocional: nutrición, genes y emociones” y éste “Salud en el embarazo y la lactancia: una apuesta de futuro”.


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¿Qué tienen de particular estos cursos?

Me gusta destacar que el marco donde se celebran estos cursos es incomparable. El Palacio de los Briones, una construcción de mitad del siglo XVI le ofrece un toque de romanticismo a estos cursos en un enclave precioso de la Campiña, Carmona, lo que hace que el alumnado se sienta relajado y pueda disfrutar de las ponencias y actividades propuestas.

Por otro lado, estos cursos son autofinanciados, lo que significa que quien los propone debe aportar el dinero suficiente para sufragar todos los gastos que ocasione impartirlos. La matrícula que pagan los alumnos es pequeña (unos 60 € por cursos de 2 días). Es decir, si tus ponentes vienen de otras provincias, tienes que conseguir financiación para desplazamientos, estancias, docencia, coffee breaks, material, etc. Tienes que hacer un trabajazo que, económicamente, no está pagado. Te lo puedo asegurar. Me acuerdo cuando anuncié uno de mis cursos en la pasada edición y tuvo que salir el típico “detractor” a decir algo como “Venga, a forrarse a costa de los alumnos”. No suelo entrar en polémicas en las redes sociales. Intento hacer mi trabajo lo mejor que puedo, desde la humildad y desde un punto de vista lo más científico y profesional posible. Hablar por twitter u otra red social es muy fácil porque se habla, en muchas ocasiones desde el anonimato o tras un perfil oculto, y muchas veces sin conocimiento de causa. Una pena que en lugar de ayudarnos entre compañeros (o callarnos si no compartimos lo que hacen otros), algunos se dediquen a criticar y tratar de desmontar el trabajo que muchos hacemos con ilusión, ganas y toda la profesionalidad posible. Perdonadme, yo no tengo tiempo para eso.

Para organizar un curso de verano tienes que:

  • Proponer una temática atractiva.
  • Crear un programa interesante.
  • Crear una memoria económica dónde se especifican TODOS los gastos (ponencias, viajes, comidas, material, etc)
  • Ponerte en contacto con los ponentes y coordinar.
  • Conseguir colaboradores (en caso necesario).
  • Planificar, comprar, elegir regalos o merchandising para el curso.
  • Coordinarse con los colaboradores para que manden el material y prepararlo.
  • Conseguir el coffee break, a poder ser saludable.
  • Difundir el curso por todos los medios posibles, pues la Universidad difunde los cursos de verano en general.
  • Recibir a los ponentes, presentarlos y moderar todas las ponencias.
  • Estar pendiente de que sus transportes estén bien, de que el taxi los recoja a su hora, etc.
  • Atender a las dudas, consultas y necesidades de ponentes y alumnos.
  • Presentar la memoria final de gastos y que todo cuadre.
  • Etcétera, etcétera, etcétera.

Y puede ser que, después de todo el trabajo (y os aseguro que son muchas muchísimas horas de trabajo y dedicación) no consigas un número mínimo de alumnos y no puedes dar el curso ¿de verdad se hacen estos cursos para forrarse?

¿Por qué realizo estos cursos?

No sabéis la satisfacción personal y profesional que me ofrecen este tipo de actividades, no sólo durante el curso en sí sino también a lo largo de su planificación. Desde el día que se me ocurre “Este año voy a hablar de embarazo y lactancia”, hasta que doy por clausurado el curso y los alumnos se acercan a felicitarme a mí o a cualquiera de los ponentes, disfruto de cada momento y lo hago con la mayor de las ilusiones. Es algo que no se puede pagar con dinero, y el que lo haya sentido alguna vez sabe de lo que hablo.

Cuando organizo estos cursos intento rodearme de los MEJORES, y cuando digo los mejores, me refiero a referentes en los temas a tratar y debatir. Personas respaldadas por un curriculum, por una larga trayectoria profesional o por su experiencia. Esto me regala conocer a grandes profesionales y seguir aprendiendo continuamente de los que más saben.

¿Y cómo me rodeo de los mejores?

Lo primero es saber de qué quieres hablar en el curso y cómo quieres que esté enfocado.

A continuación, tienes que buscar referentes en esa temática o temáticas similares. No siempre encuentras disponible un experto en algo muy concreto. Pero a veces puedes encontrar a alguien que sabe mucho, por ejemplo, de neuropsicología y que tenga la capacidad de darle el enfoque científico y divulgativo que quieres para el tema que te ocupa, por supuesto relacionado con su experiencia profesional.

Y cuando lo encuentras… ahora viene lo difícil: tienes que convencerle de que no se puede perder la experiencia de asistir a tu curso como docente (esto no suele ser muy difícil) y que su agenda cuadre con la del curso…. A veces es más complicado porque traer a determinadas personas no siempre es factible económicamente, por lo que hay que hacer muchas filigranas para cuadrar el cuadro económico, las fechas y los horarios de todos.

Cuando digo los mejores, me refiero a los mejores.

Cuando escribí el programa del curso pensé en todos los cambios cerebrales que sufren las mujeres cuando están embarazadas. Necesitaba a alguien referente en el funcionamiento del cerebro. Y quién mejor que la Dra. Mercedes Atienza, profesora titular de la Universidad Pablo de Olavide y codirectora del Laboratorio de Neurociencia Funcional. Más de 70 publicaciones relacionadas con la función cerebral, la memoria y las emociones. Mercedes nos contó los cientos de cambios hormonales que se producen durante el embarazo y la lactancia (“con este panorama, es fácil de entender que nos tachen de impredecibles”, dijo) y los cambios estructurales que ocurren en el cerebro en estas etapas, asociados a la percepción de la conducta maternal, al estrés o al estilo de vida, muchos de ellos aún por confirmar… Nos descubrió lo poco que se sabe sobre las emociones y el embarazo, y sobre la relación entre estar embarazada y que la memoria mejore (aunque el dato negativo es que a mayor número de embarazos, la memoria disminuye).

También necesitaba a un referente en nutrición, a ser posible dietista-nutricionista, que se preocupe por la alimentación del bebé y de su madre, de la lactancia, de la alimentación complementaria. Quería a alguien que hablara claro, que estuviera documentado y que si tiene que decir que tal producto no sirve para nada o sólo para vaciar tu bolsillo, que no le tiemble la voz. Tenía que traerme a Julio Basulto ¿Alguien tiene un candidato mejor? Es posible que algunos puedan tener otro candidato, pero para lo que yo trataba de transmitir a los alumnos de este curso, para mí no había otro mejor en estos temas. Julio, como siempre, desmintió muchas de las cosas que todavía se dicen en muchas formaciones oficiales (y no oficiales), sin pelos en la lengua, y utilizando los divertidos gifs y las fotos de su familia que caracterizan siempre sus charlas.

Para hablar del tema de alergias e intolerancias alimentarias en niños, un referente es el Dr. Alfonso Rodríguez Herrera, pediatra y gastroenterólogo especialista en alergias alimentarias. Profesor asociado de la UPO y pediatra en el Instituto Hispalense de Pediatría, con bastantes publicaciones y patentes en el campo de la alergología. Él era el candidato para hablar sobre alergias e intolerancias en el embarazo y la lactancia. Pero por motivos inesperados de agenda, no pudo asistir, por lo que fue perfectamente sustituido por uno de sus compañeros con el que trabaja codo con codo, el Dr. Joaquín Reyes, quien supo aclarar muchas de las dudas que se encuentran las embarazadas o lactantes cuando tienen alguna intolerancia o alergia, o bien cuando la tiene su hijo. “La madre no debe eliminar alimentos de su dieta si existe riesgo de alergia en el hijo, sólo es necesario en caso de diagnóstico claro de alergia, puesto que no previene del riesgo”.

Necesitaba un experto en trastornos de la conducta alimentaria. Y no me valía un dietista-nutricionista que trate un caso de TCA cada 50 pacientes. Necesitaba un experto de verdad, alguien que lleve más de 30 años tratando cada día con este perfil de pacientes. Y quien mejor que el Dr. Ignacio Jaúregui Lobera, médico, psiquiatra y psicólogo, y director del Instituto de Ciencias de la Conducta, con múltiples publicaciones y libros en el sector. Él nos contó que, a pesar de las pocas investigaciones que hay sobre el tema, muchas pacientes que se quedan embarazadas y tienen un TCA mejoran algunos de los síntomas del TCA durante la gestación, aunque tras el parto los recuperan, siendo este momento el que mayor miedo y riesgo de recaída presenta en estas pacientes por la necesidad de recuperar su cuerpo rápidamente. También nos habló de la pregorexia, el miedo extremo a engordar durante el embarazo.

PonentesCon el objetivo de abordar la parte más emocional asociada al embarazo y a la lactancia, necesitaba una psicóloga. ¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de la depresión post-parto, del cambio de emociones durante el embarazo, del desplazamiento que recibe una madre desde el nacimiento del niño, y de un largo etcétera de problemas?. Para ello, invité a Cristina Andrades, psicóloga habilitada sanitaria, experta en psicodrama, experta en TCA y obesidad y especializada en alimentación emocional. Ella nos habló de cómo la maternidad puede afectar emocionalmente a la futura madre, tanto positiva como negativamente, al igual que puede ocurrir en el caso del padre, de parejas que adoptan niños o de parejas homosexuales. Se creó un interesante debate, cosa que me alegra porque el debate y el intercambio de opiniones es una de las mejores cosas que ocurren en estos cursos.

Durante el curso se mostraron datos de que las mujeres embarazadas no se cuidan tanto como creemos; para mí era necesario ofrecer a los alumnos alternativas saludables para que mujeres embarazadas lleven una mejor alimentación o los profesionales puedan recomendárselo. Para ello, necesitaba recetas saludables, sencillas, que cumpliera las necesidades nutricionales en esta etapa de la vida y que además fueran apetitosas, para realizar un taller de cocina. Laura Coto une a la perfección su formación como dietista-nutricionista y cocinera profesional para sacar el mayor partido a este taller, que sin duda fue todo un éxito.

¿Verdad que me he rodeado de los mejores?

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Necesito financiación. 

Existen varios tipos de patrocinios:

  1. La industria paga para publicitar o vender sus productos y las ponencias van dirigidas en su mayoría a defender los supuestos “beneficios” del producto que venden. Todo el evento defendiendo los productos que venden y los ponentes están a merced de estas marcas patrocinadoras. YO NO UTILIZO  este patrocinio porque en ese caso estaría dando una formación sesgada por la industria alimentaria. Cosa que, por supuesto, no comparto.
  1. El patrocinador tiene la oportunidad de dar una ponencia y hablar de un tema relacionado con la temática del curso. Cuando imparto clases en la Universidad o en otros lugares, me importa más que el alumno se haga preguntas y busque las soluciones (o las herramientas para buscar soluciones) o sus convicciones y que aprenda a saber discernir entre información buena y fiable o magufa y sensacionalista, a que se aprenda la asignatura de “pe” a “pa” y cuando termine la carrera no sepa ni lo uno ni lo otro. En el campo de la nutrición hay muchos cambios y nuevos descubrimientos casi a diario, y lo que hoy es lo mejor, mañana lo es menos. Este año, por ejemplo, hubo una ponencia en la cual se manifestó la innecesaria suplementación de hierro en embarazadas y se referenció, y hubo otra ponencia en la que se defendía la necesaria suplementación de hierro y también se fundamentaba. A partir de ahí, los alumnos se pueden quedar en simplemente alumnos o convertirse en profesionales. La riqueza de este tipo de eventos es también aprender a cuestionarse cosas, investigar y decidir los criterios que cada uno quiere seguir como profesional, siempre con el beneficio del paciente por delante.
  1. La empresa aporta material necesario para el curso, bien sea específico (por ejemplo, alimentos para un taller de cocina, material relacionado con la temática del curso) o general, como cuadernos, bolígrafos, bolsas, etc.
  1. Utilizar patrocinadores ajenos a la nutrición, lo cual supone un problema: es mucho más difícil encontrarlos, puesto que si el público del curso o evento no es cliente potencial se complica conseguir su participación. Aun así, algunas veces lo hemos conseguido con empresas de formación u otras disciplinas.

Yo no estoy en contra de los patrocinios ni tampoco los defiendo a muerte. Creo que siempre que no se sesgue la información, que pueda aportar algo (no tiene por qué ser económico) y que pueda servir para el debate y el aprendizaje, pueden resultar interesantes. A veces son necesarios para hacer ciertas cosas, aunque no siempre. Y a veces las entidades que mejor se adaptan a lo que tú quieres no pueden o quieren participar. Os aseguro que contacté con decenas (y no exagero) de entidades de todo tipo. Lo más importante para mí es que no transgredan las convicciones y que, sobre todo, tenerlos no implique tener que decir (o dejar de decir) ciertas cosas, es decir, que no implique sesgo alguno en ningún sentido.

Cómo disfrutamos organizando.

FB_IMG_1468936516239Como ya he comentado, me encanta organizar este tipo de actividades y disfruto de cada momento desde que la idea comienza a rondar en mi cabeza… Este año teníamos un Photocall para que los alumnos pudieran hacerse una foto y poder compartir con sus amigos y familiares a través de las redes sociales. Entre todos los que participaron hicimos un concurso y la ganadora, Laura Ramos, se llevó un pequeño obsequio.

Son muchos momentos los que te hacen disfrutar; desde contactar con alguien que tienes mucho interés en que asista como ponente y consigues cuadrarlo todo para lograrlo, hasta saber que has superado todas las expectativas en el números de alumnos en el curso, pasando por ver esa sala llena de personas muy atentas y con ganas de aprender nuevas cosas, o cuando se cuestionan cosas que llevan a un debate de intercambio de ideas…

Pero, sin duda, el momento de mayor satisfacción es cuando te dicen que han aprendido, que les ha encantado y cuando a muchos de ellos los vuelves a ver al año siguiente… Ese, ese, es el verdadero motivo por el que hago estas cosas.

Y cómo no, las gracias

No puedo terminar estas líneas sin dar las gracias, porque estas cosas, este curso, no se hacen sólo con el trabajo de uno, sino con el esfuerzo de muchos.

Gracias a todo el personal de la Sede Olavide en Carmona, que cada año confían en mí y me ofrecen la oportunidad de impartir un nuevo curso. Su dedicación, su buen hacer, su hospitalidad, su amabilidad y su gran disposición y ayuda siempre son indispensables para que todo salga bien. ¡Gracias a todos ellos!

Gracias a todos los ponentes por hacer un hueco en sus agendas y venir hasta Carmona (algunos por segunda vez y otros desde lejos) para compartir sus conocimientos y su entusiasmo por su trabajo con todos.

Gracias a los alumnos por inscribirse y participar activamente en el curso. Lo que hace que un curso sea más o menos interesante no son sólo los ponentes sino que son sin duda los alumnos, que lo enriquecen con sus aportaciones, preguntas, comentarios, ideas, debates, cuestiones… Compartir conocimiento es enriquecer una profesión.

Gracias a todos los que han hecho posible, de una forma u otra, la organización y el desarrollo del curso. En especial a Antonio Cárdenas y a Nora Cárdenas, que han soportado mis ausencias y horas de trabajo (sobre todo los fines de semana), recibiéndome siempre con una sonrisa. Gracias por vuestro apoyo incondicional, siempre.

Todos los granitos de arena son los que al final forman la duna…

Nos veremos el año que viene!!

Griselda Herrero

Alimenta tu felicidad

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¿Sabes elegir cuando comes fuera de casa?

El otro día me preguntaba una paciente qué podía hacer cuando salía a comer fuera porque le resultaba un problema  la hora de elegir (es una pregunta bastante frecuente). En su casa, me cuenta que controla la calidad de los productos, la cantidad y proporciones y que es más fácil y variado en cuanto a verduras se refiere. La verdad es que no le falta razón. Por regla general, o por lo menos, en los restaurantes y bares que frecuento, observo varias cosas:

  1. Verduras: La variedad es escasa, muuuuy escasa. En verano se limita a gazpacho o salmorejo y alguna que otra ensalada o aliño (que la mayoría de las veces va aderezado con alguna proteína o carbohidrato: atún o patata, por ejemplo). En invierno, tal vez espinacas o berenjenas y pimientos (por supuesto rebozadas y fritos respectivamente). Si quieres probar acelgas, puerros, zanahorias, nabos, apios, calabacines, etc., fuera de casa lo tienes realmente difícil.
  2. Guarniciones: La patata frita es la gran alternativa o quizás, si tienes suerte, unas panaderas. Si te encuentras guarnición de ensalada que sepas que se limita a lechuga y que con mucha probabilidad el aliño empapará la carne o el pescado al que acompañan. Y es posible, poco probable, que alguna guarnición sea remolacha, zanahoria o algo de menestra, pero tendrás que cruzar los dedos.
  3. Proteínas: Si tu opción es la carne, te puedes encontrar con 2 variantes. Una, que el trozo sobresalga del plato, lo cual nos descuadra algo las cantidades; y la otra, que la cantidad de salsa nos impida ver si es pollo, cerdo o ternera. En este apartado encontraremos algo más de variedad. Parece que es más fácil y rápido de cocinar. En cambio, si tu opción es el pescado, la cosa se complica un poco. Atún, bacalao, salmón, dorada y alguno que otro pero no mucha más variedad. Y como todas las modas en todos los restaurantes las mismas recetas y las mismas presentaciones. ¿Hay algún bar o restaurante que no tenga hoy tartar o tataki de atún? ¿Y mini hamburguesita de buey? Por otro lado, si tu opción es el huevo, puedes elegir entre frito y … ¿cuál era tu opción? Esto lo deben hacer para que no te líes al decidir… Proteínas fuera de éstas (como legumbres, tofu, seitán, etc.), o vas a restaurantes especializados o “nanai” de la China.
  4. Postres: Si alguien encuentra un bar o restaurante cuyo postre no lleve azúcar (mucha azúcar) o si tienes la suerte de encontrar fruta de temporada que no sea ni manzana, ni pera ni naranja, por favor, que me escriba a info@nortesalud.es  porque será digno de un post para él solito!

La verdad es que no es nada fácil elegir de forma saludable en algunos lugares, pero no te rindas. Voy a darte algunos consejillos rápidos que te pueden ayudar.

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¿QUÉ DEBO EVITAR?

Lo primero que debes evitar es llegar con demasiada hambre. Pedirás más de la cuenta, devorarás todo lo que te pongan por delante y además lo harás con más rapidez como si no hubiera un mañana. Recuerda que tú eres quién elige y que está en tu mano lo que pides. Tú decides si bebes alcohol, si tomas salsa o tomas postre con más o menos azúcar.

¿QUÉ PUEDO BEBER?

Yo siempre recomiendo agua. Si le quieres dar un poco de juego, puedes pedirla con gas. Y si quieres personalizarla pídela con una rodaja de limón o lima. También te digo que es probable que el camarero te diga “no tenemos con gas”. La gaseosa o el SevenUp no son alternativas al agua con gas. Sí, sí, ya sé que son transparentes con burbujas, pero no te dejes engañar por las apariencias. Los refrescos, aunque sean sin azúcar (light o zero) tampoco son muy adecuados, puesto que su consumo se asocia a la ingesta de alimentos no muy saludables, además de que no te recomiendo consumir muchos productos light o edulcorados (dejemos este tema para otro post). Si eliges una copita de vino recuerda que tiene alcohol, y que por mucho que hablen de los posibles beneficios para tu salud, todavía no se ha encontrado a nadie cuya salud haya mejorado por tomar vino pero sí existe una relación entre el consumo de alcohol y la mortalidad. Con la cerveza pasa tres cuartos de lo mismo que con el vino; será todo lo saludable que las cerveceras nos quieran hacer creer, pero el alcohol lo llevan. A no ser, que la pidas sin alcohol, aunque debes recordar que sigue aportando una cantidad no despreciable de calorías. ¿Y los zumos? ¿Puedo tomar zumos? Respuesta fácil: puedes, pero no es lo más adecuado (te recuerdo que contienen grandes cantidades de azúcar). Si son elaborados al momento mucho mejor y si te reservas y te tomas esta fruta para el postre mejor que mejor. ¿Y un aquarius? Pues lo anuncian como una bebida isotónica, para cuando realizas deporte. Mira a tu alrededor y si ves mesas, sillas y una barra, piensas que estás en un bar, no en el polideportivo o el gimnasio. Estás cenando o comiendo, no haciendo deporte (al menos, que yo sepa todavía no se ha decretado comer como deporte nacional).

CONSEJOS PARA LOS TIEMPOS MUERTOS.

Cuando salimos a comer o a cenar nos encontramos con algunos momentos en los que, sin darnos cuenta, estamos comiendo o bebiendo, sin considerarse la comida en sí misma. Por ejemplo, pides mesa, y te dice el amable camarero que tienes que esperar 5 minutos, por lo que te invitan a esperar en la barra. Esa cerveza mientras esperas son calorías y alcohol que tienes que sumar al resto de la cena o comida. Una vez sentado, el camarero toma nota de la bebida y, con mucha probabilidad, trae un aperitivo (aceitunas, pan y mantequilla, etc). Aperitivos que, casualmente, suelen ser bastante salados… ¿Cuántas veces has pedido otra bebida antes de que llegara el primer plato? Estas estrategias son utilizadas por el comercio para que aumente el consumo. Son totalmente lícitas y en ningún momento te obligan, al menos directamente. Recuerda, que tú eres quien decides siempre. Lo mejor es no tener que esperar mucho a que nos den mesa, lo cual puede lograrse, por ejemplo, reservando, llegando temprano o buscando un sitio que no se llene fácilmente.

¿QUÉ HAGO CUANDO TENGO LA CARTA DELANTE DE MÍ?

Lo primero, pensar (y elegir) con la cabeza, no con el estómago. Como siempre recomiendo que las verduras, frutas y hortalizas ocupen aproximadamente la mitad de tu plato (o de la cantidad de comida que ingieras). Por tanto, lo primero que debes hacer es localizar aquellos platos de verduras que incluya la carta para completar tu medio plato. Una vez tengas localizado aquel o aquellos platos que son más de tu agrado, selecciona la proteína con la que quieras completar tu comida: carnes, pescados, huevo, lácteos o legumbres (si tienes suerte). Recuerda que si pides una ensalada y lleva atún, anchoas, queso, pollo o cualquier otro alimento proteico, deberás tenerlo en cuenta (y restarlo de la cantidad total de proteínas). El hidrato de carbono es fácil de completar. Sin embargo, a menos que vayas a algún establecimiento especializado, es difícil que encuentres panes, arroces o pastas integrales o que se salgan de lo normal (como la quinoa, el mijo, la espelta, y otros tantos cereales que existen).

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SABER ELEGIR PARA UNO O PARA COMPARTIR.

Echar un ojo a las mesas de alrededor para ver el tamaño de los platos es importante y te puede ayudar a decidir si pedir para ti solo o compartir. Compartir es una opción que me gusta, sobre todo para buscar un equilibrio en el plato y para probar cosas nuevas. Las raciones de carne o pescado suelen ser grandes por lo que pueden compartirse fácilmente. Si has decidido compartir, te aconsejo que te llenes tu plato con las cantidades de los alimentos a compartir que consideres adecuadas en lugar de picar del plato central, puesto que así controlarás mejor lo que comes. Una vez que tengas el plato de verduras y la porción de proteína, sólo tienes que completarla con el hidrato. Cuidado cuando te sirvas pasta, arroces, etc. El pan que está en la mesa desde que llegaste, si no te lo has comido ya, también cuenta, incluso puede haber sido tu ración de hidratos.

¿QUÉ HACEMOS CON EL POSTRE?

Fruta de temporada es misión imposible. Además, es difícil encontrar postres que no sean tartas, dulces, etc. La opción café o infusión puede ser un buen final a nuestra comida o cena. Y si nos quedamos con ganas de más, la fruta nos espera en casa con los brazos abiertos…

¿UN DIGESTIVO PARA TERMINAR?

Creo que he dicho en el apartado anterior que el café o la infusión podía ser un buen final. No es necesario recordar que los “digestivos” contienen alcohol (y mucho). Si lo tienes que sumar al vino o cerveza que te hayas tomado, después de la comida… no es una buena elección. Y menos si tienes que coger el coche!

¿CÓMO SABER QUE NO NOS HEMOS PASADO COMIENDO?.

Hay 3 detalles que nos delatarán si nos hemos pasado con la comida.

  1. Cuando sin saber por qué, durante las horas siguientes a la comida, tenemos una sed fuera de lo normal.
  2. Cuando nos encontramos mucho más cómodos con el botón desabrochado o el cinturón un agujero menos apretado.
  3. Cuando no queremos sentarnos en un sofá por miedo a quedarnos dormidos rápidamente.

¿QUÉ HAGO SI SOY INTOLERANTE?

Aquí sí que lo tienes complicado…. Lamentablemente, los restaurantes no están demasiado sensibilizados con este tema y es difícil encontrar opciones ricas y sabrosas. Si tienes alguna intolerancia o alergia busca establecimientos que te ofrezcan opciones adecuadas, a ser posible de confianza. Te recomiendo también que, si sabes dónde vas a ir, llames antes para comentarles tu circunstancia y asegurarte de que podrás disfrutar de una comida tranquilamente.

10 Consejos para pedir en un restaurante

Hemos creado esta infografía para que recuerdes algunos detalles a tener en cuenta. Al principio parece que hay que estar pendiente de muchas cosas y tal vez sea así, pero recuerda cuando montabas por primera vez en el coche y tenías… que pisar el embrague, meter primera, mirar por los espejos, no soltar el volante, mirar hacia delante, volver a mirar por los espejos, soltar el embrague, acelerar, etc. y al cabo de unos días salía solo, y puedes ir incluso cantando o pensando a la vez!!. Digamos que esto es igual.

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Y, lo más importante…. DISFRUTA DE LA COMIDA Y DE LA COMPAÑÍA, SI LA TIENES!

Bon apetit!

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Alimentos sin gluten, ¿más caros o menos saludables?

Ayer fue el Día Nacional del Celíaco (la semana va de días nacionales porque hoy es el de la Nutrición), con el lema “El gluten no es mi opción. Soy celíaco, es mi condición”. Y a cuento de ello os quiero contar algo que me pasó hace unos días y que me hizo reflexionar.

Gluten celiaco dia nacional

El otro día iba en el coche hacia la consulta escuchando la radio. Estaban hablando sobre los productos sin gluten. No me dio tiempo a oír la sección completa, pero sí algo que me llamó la atención y sobre lo que quiero manifestar mi opinión.

Actualmente hay una corriente de comer sin gluten (“porque supuestamente previene múltiples enfermedades y es mucho más sano”), que básicamente culpa a esta proteína (el gluten) de poco menos que ser casi un veneno. A día de hoy no hay datos científicos sólidos que apoyen que una dieta sin gluten tenga beneficios para la población, además de que una dieta libre de gluten injustificada podría dar lugar a problemas intestinales en personas que no son celíacas. Si bien es cierto que en determinados casos (psoriasis, diabetes tipo 1 o artritits reumatoide), eliminar el gluten de la dieta podría tener cierta utilidad. En cualquier caso, esto debe ser valorado siempre por un profesional sanitario.sin gluten celiaco alergiaDicho esto, hay que recordar que la alergia al gluten (mal llamada intolerancia puesto que se produce una respuesta inmunitaria) es una enfermedad y que llevar una dieta exenta de gluten es el ÚNICO tratamiento que tienen estos pacientes.

Pues bien, en el programa comentaban lo difícil que es encontrar productos sin gluten y el alto precio que éstos tienen. Y es cierto: no es tarea sencilla encontrar en cualquier establecimiento alimentario productos exentos de gluten (y no me refiero a yogures “sin gluten”, que eso lo hay en todas partes puesto que los yogures –siempre que no contengan cereales- no tienen gluten, sino me refiero a alimentos que derivan del trigo, avena, cebada o centeno). Mucho más difícil aún es encontrar platos libres de gluten en bares, restaurantes, etc (por no hablar, que eso ya es para otro post, del tema de la contaminación cruzada en estos establecimientos). El caso es que para un celíaco parece que hacer la compra puede llegar a ser un 26% más caro, según publicaba el Huffington Post ayer y como muestran las listas de la compra incluidas en el artículo. Lo mismo que decían en el programa de radio. De hecho, incluso solicitaban que se bajaran los precios de los alimentos sin gluten (alimentos del tipo galletas, pizzas, croquetas, empanadas, etc).

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A ver señores, si comparamos estas dos listas, está claro que una es más cara que la otra. Pero eso no es lo más llamativo… ¿nadie se ha percatado de algo muy importante? Los productos que contienen son alimentos superfluos, es decir que podemos pasar sin ellos perfectamente. Es más, todos son alimentos que, como dietista-nutricionista, no recomiendo consumir a mis pacientes (o personas a las que aprecie lo más mínimo), sean o no celíacos. Y no se salva ni uno de la lista!!

Y digo yo, ¿es que en una alimentación equilibrada y saludable es necesario comprar estos productos? NO. Nuestra alimentación debe estar basada en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos) y no en alimentos que se pueden comer pero que para nada son saludables, como es el caso de los procesados. Claro está que los cereales (a excepción del arroz y el maíz) suponen un problema para los celíacos. Pero el verdadero problema es que no se conocen (porque no se fomenta su consumo) otras variedades de cereales que existen, aptos para celíacos, y que sí son difíciles de encontrar: quinoa, amaranto, mijo, sorgo o trigo sarraceno (no es un cereal y está exento de gluten, ya que no deriva de las gramíneas sino de las poligonáceas).

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Si obesrvamos esta pirámide para el paciente celíaco (izquierda), no difiere mucho de la famosa pirámide de los alimentos de la derecha (con la que no estoy muy deacuerdo, pues bajo mi criterio profesional los vegetales deberían estar en la base, entre otros detalles).

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¿No sería más fácil (y tendría más dianas de mercado porque se destinaría a toda la población) y mejor para la salud ampliar la gama de cereales en el mercado que elaborar productos no saludables a base de trigos modificados (no tengo nada en contra de los OMGs) o de tecnologías alimentarias que encarecen el proceso de fabricación y, por tanto, el precio final del producto?

¿Es que debemos fomentar que los celíacos puedan comer galletas, pizzas, empanadillas o cualquier “no alimento” sin gluten y justificar que como tienen derecho a consumirlos hay que ponerlos más baratos? Pues no, señores, no. Claro que tienen derecho a consumirlos (como cualquiera), pero eso es diferente a facilitar o fomentar su consumo, que más que hacerle la vida más fácil al celíaco se la pone peor (al consumidor y a la sanidad pública), porque el consumo de este tipo de porductos está asociado a mayores tasas de mortalidad y enferemdad (diabetes, arteriosclerosis, obesidad, hipercolesterolemia, etc). En mi opinión, como profesional sanitaria, considero que los productos manufacturados o procesados (alimentos comestibles pero que aportan muy poco o nada a la salud), deberían estar gravados con más impuestos en contraposición a los productos frescos, de origen vegetal o cereales integrales (entre ellos el mijo, la quinoa, el sorgo, el amaranto o el trigo sarraceno), que deberían gravarse con menos impuestos. Es una cuestión de salud, de alimentación saludable y de fomento de hábitos dietéticos adecuados, no una cuestión comercial. Y si un celíaco consume alimentos frescos (carentes de gluten), les aseguro que su lista de la compra no se verá tan afectada. No se trata ni de estigmatizar al celíaco ni de dificultarle (o aumentar el precio) de su lista de la compra. Se trata de ayudar a que TODOS podamos tener mayor acceso a los productos que favorecen nuestra salud.Es un derecho. Es un beneficio. Es salud.

“Disfruta de la vida, o al menos, come bien”

Nueva normativa en el etiquetado alimentario

Ayer 13 de diciembre entró en vigor la nueva normativa sobre el etiquetado de alimentos, resultado de la unificación de la legislación existente en la Unión Europea, y que estará regulada por el Reglamento UE 1169/2011 del Parlamento Europeo sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.

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Y, ¿qué supone este reglamento o cómo afecta al consumidor? Principalmente supone una protección y mejora en la información alimentaria que se ofrece al consumidor, de forma que toda la información debe ser clara y fácilmente accesible. No sólo afecta al etiquetado sino a cualquier información alimentaria ofrecida, de una forma u otra, al consumidor final. Por ejemplo, será de aplicación en establecimientos que sirven comida lista para el consumo (vehículos o puestos en la calle), industria alimentaria, establecimientos de restauración colectiva (bares, restaurantes hoteles, comedores escolares, hospitales, etc) o tiendas que venden a granel.

Esta normativa de octubre de 2011 se aprobó finalmente en junio de 2012, aunque no es de aplicación hasta hoy. Entre las principales novedades que incluye este reglamento se encuentran:

  1. Legibilidad de la información: La información debe ser precisa, clara y fácil de comprender, evitando llevar a error al consumidor. El tamaño de la letra del etiquetado debe ser mayor a 1.2 mm en envases que superen los 80 cm2 y mayor de 0.9 mm en envases menores de 80 cm2. La información alimentaria se debe ubicar en un lugar destacado, que contraste con el fondo, y debe aparecer TODA la información nutricional junta. La información sobre los alérgenos debe estar marcada de forma que se distinga del resto (por ejemplo, de otro color, tipo de letra o subrayada).
  2. Especificación de fecha de caducidad o de consumo preferente. La fecha de consumo preferente indica que, aunque el consumo del alimento no supone un riesgo para la salud tras la fecha indicada, se pueden alterar sus cualidades (sabor, olor, textura, aspecto, etc). Entre los alimentos exentos de indicar fecha de consumo preferente se encuentran: frutas y hortalizas, patatas (sin pelar ni procesadas), vinos, licores y bebidas alcohólicas, productos de panadería y repostería, vinagre, sal, azúcar, goma de mascar. Respecto a la fecha de caducidad, es obligatorio incluir las condiciones de conservación puesto que el consumo del alimento pasada dicha fecha puede suponer riesgos para la salud. Los alimentos que incluyen fecha de caducidad son, principalmente, alimentos microbiológicamente perecederos. Como novedad, el nuevo reglamento obliga a incluir la fecha de primera congelación, en alimentos como carnes, preparados cárnicos, pescados y otros productos congelados.
  3. Etiquetado de origen. Debe quedar totalmente especificado el país de origen o lugar de procedencia del ingrediente principal (o primario). Esta norma se aplica a carne de porcino, caprino, ovino y aves de corral, tanto en su forma fresca como refrigerada o congelada.
  4. Origen del aceite vegetal. Como novedad importante, a partir de hoy las etiquetas deben indicar el origen específico de los aceites vegetales. Hasta ahora se consideraba válido indicar “aceites vegetales” sin necesidad de distinguir qué tipo de aceite vegetal componía el alimento (no es lo mismo un aceite de palma que de maíz). Con el nuevo reglamento se debe especificar el tipo de aceite vegetal utilizado así como las proporciones.
  5. Información nutricional obligatoria y voluntaria. La información sobre la energía, grasa, grasa saturada, hidratos de carbono, proteínas, azúcares y sal es de obligatoria indicación, expresada en g/100 ml (o g/100g). Además, de forma voluntaria, puede incluirse la información nutricional de la porción o ración así como de otros macro y micronutrientes (grasas insaturadas, minerales o vitaminas). En relación a los ácidos grasos trans, actualmente no es necesario desglosarlos. De hecho, según el reglamento, la Comisión Europea preparará un informe sobre la presencia de grasas trans en los alimentos (tiene de plazo hasta 2016 para decidir si será obligatorio incluirlas en el etiquetado). Parece que los “expertos” siguen sin considerar importante ni necesario indicar la presencia de este tipo de ácidos grasos, uno de los principales causantes de obesidad y de otras patologías graves. Quizá no se trate de la salud de la población sino de la economía de la industria alimentaria…

Post13_alergenoshttp://www.ferato.com/wiki/index.php/Alergia_alimentaria

  1. Presencia de alérgenos. Una de las novedades más importantes del reglamento establece que el consumidor debe tener acceso a la información sobre cualquier ingrediente presente en el producto final que pueda producir alergia o intolerancia. De esta forma se pretende que las personas con alergias alimentarias tengan las mismas oportunidades independientemente de dónde compre. El reglamento establece 14 alérgenos de obligatoria mención: cereales que contengan gluten (trigo, cebada, avena, espelta, kamut); crustáceos; huevos; pescados; cacahuetes; soja; leche y lactosa; frutos secos con cáscara (almendras, avellanas, nueces, anacardos, pistachos); apio; mostaza; granos de sésamo; dióxido de azufre y sulfitos (en concentraciones mayores a 10 mg/Kg o 10 mg/L); altramuces; moluscos.

Aunque el reglamento entra en vigor desde hoy, algunas de estas modificaciones no serán de obligatorio cumplimiento hasta abril de 2015 o diciembre de 2016. Con esto, las etiquetas de los alimentos podrían quedar así:

Post13_Nueva etiqueta

Sin duda todas estas modificaciones on una mejora tanto para la información que llega al consumidor final como para la seguridad del mismo a la hora de comer fuera de casa. Sin embargo, bajo mi punto de vista, en algunos casos no son más que un lavado de cara. Muchas de ellas no contemplan información clara al consumidor de si está eligiendo un producto más o menos saludable. Por ejemplo, quizá debería incluir en lugar de los porcentajes de la ración recomendada (habría que redefinir “ración”, puesto que siempre se hace para una persona estándar que necesita 2000 kcal, lo cual no es de aplicación a todos los individuos), cuáles son las cantidades saludables o recomendadas (aquí también sería necesario un consenso con los conocimientos científicos más actuales) para cada uno de los nutrientes que se incluyen en la información nutricional.

En esta línea, Australia ha incorporado un nuevo etiquetado nutricional por estrellas, que califican al alimento en más o menos saludable en función del número de estrellas.

Post13_Estrellas http://www.gastronomiaycia.com/2014/07/01/nuevo-etiquetado-alimentario-que-califica-por-estrellas-en-australia/

Por el momento es voluntaria y no muestra la cantidad de macronutrientes a excepción de la grasa saturada y el azúcar. Son una alternativa al semáforo nutricional, muy extendido en Reino Unido, y basado en las cantidades de nutrientes por colores. Este método se rechazó en Australia por considerarse confuso para la población y ha sido muy criticado por no basarse en criterios científicos sólidos. Post13_semáforo

Por otro lado, la FDA (Food and Drug Administration) americana propuso una modificación en el etiquetado para que reflejara los datos científicos más recientes (en relación con enfermedades crónicas como la obesidad o enfermedades cardiovasculares).

 Post13_FDAPost13_FDA2

Así, se reemplazan las porciones o tamaño de la ración para que sean más acordes con el consumo real (en muchos envases, las porciones que indican la etiqueta son menores de lo que realmente se consume, por lo que al final consumimos más calorías de las que pensamos). Es decir, que se basan más en lo que comemos que en lo que deberíamos comer. El nuevo diseño destaca las calorías y el tamaño de estas porciones más reales. Además, se contempla la cantidad de azúcares añadidos y de vitaminas K y D.

Tras este análisis del etiquetado, podríamos concluir que quedándonos con todas las ventajas que supone el nuevo reglamento europeo, deberíamos mejorarlo aún más. La pregunta es, ¿cuál es el verdadero objetivo de modificar la legislación sobre el etiquetado y quién mueve los hilos? Mientras la industria alimentaria siga teniendo poder en la administración pública, la salud del ciudadano no será la prioridad.

“Disfruta de la vida, o al menos, come bien”

Fuentes:

  • AECOSAN (2014). Guía sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.
  • Reglamento (UE) n° 1169/2011
  • Food and Drog Administration (2014). Nutrition Facts Label: Proposed Changes Aim to Better Inform Food Choices.
  • Página oficial de la Grocery Manufacturers Association: http://www.gmaonline.org/

 

Premio a la mejor comunicación oral en el VI Congreso FEDN 2014

La semana pasada asistimos y participamos en el VI Congreso de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas en Valencia, donde presentamos nuestro proyecto Sin Gluttosa. Recibimos el premio a la mejor comunicación oral.

Agradecemos al comité científico y organizador la oportunidad de dar a conocer nuestro proyecto, pionero en España, y otorgarnos este reconocimiento al mismo.

Premio a la mejor Comunicación Oral FEDN2014

Asesoramiento Nutricional

Comer sano, vivir mejor

 

Sin Gluttosa

Instauración de menús sin gluten y sin lactosa en restauración colectiva.

Intolerancia Cero (sin barrera)

Asesoramiento sobre implantación de platos aptos para celíacos, intolerantes y alérgicos.

NutriSport

Asesoramiento nutricional y pautas dietéticas en clubs deportivos y federaciones profesionales.

Sano y Seguro

Realizar el análisis nutricional y valoración nutricional de productos artesanos o ecológicos y diseñar el etiquetado.
Asesoramiento y valoración nutricional del etiquetado de productos.

Sé lo que como

Valoración nutricional (Kcal, HC, proteínas, lípidos) de los platos del restaurante, aportando un valor añadido al mismo.
Asesoramiento sobre menús y platos equilibrados en la carta.

Asesonut

Asesoramiento nutricional 24h de forma telemática y/o telefónica, para particulares o empresas del sector alimentario y nutricional: caterings, geriátricos, restaurantes, etc.

Model Health

Asesoramiento nutricional a escuelas de modelos: aprender a comer para ser una modelo saludable.

Menús Saludables

Elaboración nutricional y asesoramiento de menús en centros escolares, guarderías, centros geriátricos, centros de día, etc.

Higiene alimentaria

Asesoramiento sobre normativa de higiene alimentaria para empresas de restauración colectiva.

Secal

Sello de Calidad Alimentaria: sello identificativo de calidad para productos o empresas del sector alimentario (restauración colectiva), con distintos niveles o categorías.