Jornadas dietietica sin patrocinadores

II Jornadas DSP y #SanidadDesnutrida

Ha sido un fin de semana intenso y productivo, a la vez que agotador, y eso que a la manifestación en contra de una #SanidadDesnutrida no pude asistir en cuerpo (pero sí en alma ;-).

Todo comenzó el viernes a las 5.30 de la mañana cuando sonaba mi despertador (o mejor dicho, mi alarma del móvil). Ducha, preparación del bocata para desayunar (panecillo integral, rúcula, tomate, jamón york y aguacate) y camino a la estación de Santa Justa para coger el AVE. En el tren no me entró sueño, así que aproveché para continuar mi amena lectura del libro “Adelgázame, Miénteme” de Juan Revenga, que compré por Sant Jordi y que llevaba a conciencia para que Juan me lo firmase. Al terminar el segundo capítulo, me dirigí a la cafetería con el objetivo de encontrar algo calentito que acompañara a mi panecillo (un simple descafeinado de sobre o un té). Mi sorpresa, a la par que decepción, fue que tenían la máquina estropeada y no podían prepararme nada caliente (y eso que estaba dispuesta a pagar el desorbitado precio de 1,90 € por un vaso de agua caliente con una bolsita de té). Pero la máquina tampoco funcionaba, aunque la verdad casi mejor porque las opciones no eran nada atractivas (punto negativo para Renfe). Así que, me comí mi delicioso bocatita con un zumo de naranja que me había llevado también.

Jornadas dietietica sin patrocinadores

Las Jornadas de Nutrición

Finalmente, y con el estómago lleno, llego al Hotel Emperador, donde ya habían comenzado las II Jornadas DSP. Me perdí parte de la primera intervención de Alfonso “Muscleblog”, una pena, porque la parte que pude escuchar estuvo muy bien. Le seguía Lucía Martínez (Dime qué comes) que en 15 minutos tuvo la habilidad de contar qué debemos o no debemos hacer para hacer un blog. Lo más importante es que sea tuyo, auténtico, que respetes al lector y que lo hagas porque te gusta, porque quieres contarle cosas a la gente. Yo sigo uno de sus consejos (a pesar de lo que te digan, haz lo que verdaderamente quieras) y mantengo mi manzana sonriente y feliz como logo de Norte Salud… Virginia Gómez, conocida como Virginut o Dietista enfurecida, hizo honor a su nombre y contó todas las cosas que la enfurecen sobre la publicidad engañosa y en muchos casos incluso ilegal, del código PAOS y estrategia NAOS (de 2005, muy actual) que, a día de hoy, y bajo mi opinión, distan mucho de lo que las políticas de salud deberían hacer para conseguir una sociedad saludable y educada alimentariamente y se aleja totalmente de que estas políticas de salud no estén apoyadas (por no decir reguladas) por la industria alimentaria, eso por no hablar de que no hay ningún dietista-nutricionista en ninguno de los organismos oficiales que promueven estas políticas de salud (PAOS, NAOS, AECOSA, etc.), pero sí personas con conflictos de intereses. Para cerrar el primer bloque, Adriana Duelo nos contó su proyecto con pacientes con déficit de DAO (una enzima que metaboliza la histamina liberada por los alimentos, eliminándola), en el que han visto efectos positivos de una dieta baja en histamina y suplementación con la enzima DAO.

Tras un breve descanso, en el que por fin pude tomarme esa bebida calentita (finalmente pedí descafeinado de sobre en un bar en el que, por cierto, el camarero era un poco borde), tuve la suerte de escuchar a Óscar Picazo, al que conocía virtualmente pero nunca nos habíamos visto en persona (todo un placer, Óscar).  Su intervención fue más una invitación a la reflexión (que hace mucha falta, incluso aunque uno piense que conoce la situación desde dentro, a veces ciertos datos son desconcertantes, como que España gastó en 2012 el 9% del PIB en el tratamiento de enfermedades mientras que sólo invirtió el 0,1% en prevención de enfermedades transmisibles). Alarmante, a la vista de los datos sobre la importancia de la alimentación y el estilo de vida en la prevención de la mayoría de patologías.
Carlos Ríos y Rubén Murcia nos deleitaron con un duelo de titanes sobre el balance energético. Muchas publicaciones a favor y en contra… Hablaron sobre las dietas equilibradas y variadas (cuidado, que no todas las calorías con iguales y que la calidad de la dieta es más importante que la cantidad; mismas calorías, dietas diferentes, como les explico siempre a mis pacientes), de los alimentos buenos o malos (¿existen?, pues depende. Yo creo que sí hay alimentos malos, pero que todo depende de la frecuencia y la cantidad en la que lo consumas. ¿Un donut es malo? Pues hombre, yo no lo recomendaré jamás, pero si te comes uno al año, la verdad es que no creo que te haga mucho mal si durante el resto del año has incorporado frutas, verduras y cereales integrales, por ejemplo, en tu alimentación diaria. Todo es relativo, y hay que tenerlo muy en cuenta a la hora de enviar mensajes a la población).
Alfonso Méndez, el único psicólogo de la sala, y al que admiro desde hace muuucho tiempo (Alfonso, ¿recuerdas cuando contactaste con Norte Salud para poder colaborar juntos? Qué pena que vivamos a 500 km y no podamos colaborar con más frecuencia!!), y que finalmente pude conocer también en persona, nos habló de la importancia que tiene la presencia de un/a psicólogo/a en el tratamiento de pérdida de peso. Nos explicó, de forma sencilla y clara, cuáles son los sistemas que conforman al ser humano: cognitivo, emocional, fisiológico y la conducta abierta, para que se pueda entender el por qué no se debe desligar la mente (y toda su complejidad) del paciente cuando abordamos una intervención nutricional. Resulta detrás de un paciente que no es capaz de seguir las pautas que se les proponen, hay emociones, y pensamientos que se deben trabajar para favorecer la adherencia al tratamiento y la consecución de los objetivos. La alianza terapéutica es crucial para entender y ayudar al paciente en todas sus magnitudes. Así lo entiendo yo, y así lo hacemos en Norte Salud.
Carlos Martín continuó con una intervención sobre la Globalización, a la que se suele olvidar, pero que no deja de ser importante y algo a tener en cuenta. La emisión de carbono de los productos procesados es mucho mayor que la de los productos de origen vegetal. Un factor más para evitar su consumo.
A Carlos le prosiguió Pablo Zumaquero con una ilustradora muestra sobre comparaciones de alimentos procesados que nos venden como la panacea y alimentos frescos que contienen mucha más cantidad de esa panacea que la que pagamos por comprar el dichoso alimento “enriquecido”. El objetivo es que seamos capaces de orientar e informar al paciente para que, finalmente, éste decida con libertad, pero con conocimiento de causa.
La penúltima intervención de la mañana fue la de Juan Carlos Montero, que nos habló de Alimentacción y de la necesidad de la cooperación internacional (y nacional) en el ámbito de la nutrición. Hay que dar una vuelta de tuerca y no sólo donar alimentos a los que los necesitan, sino también dotarles de las herramientas necesarias para que ellos mismos puedan obtener los alimentos que tengan más a mano en función de su situación económica, física y social.
Cerró la mañana mi querida Mª José Tenedor, que nos ilustró sobre los errores que un emprendedor no debe cometer (al estilo Sergio Fernández, pero con su peculiar toque alegre y risueño) mientras nos contaba las experiencias que la han llevado hasta donde ahora se encuentra y de las que, siempre, siempre, se aprende. Uno debe saber quién es realmente para saber qué puede ofrecer (y esto va mucho más allá de los títulos), y lo más importante para mí es creer en uno mismo, en su idea, en su proyecto. Si crees en ti y en tu producto, la probabilidad de éxito es muchísimo mayor. Y si encima haces lo que te apasiona, con una actitud positiva y segura, el éxito está casi asegurado!

psicología nutrición divulgación actividad física

Alfonso, Griselda, Juan y Bárbara

Antes de irnos a comer, y de que Juan se me escapara, le pedí que me firmara su libro (ya casi terminado y lleno de anotaciones y frases subrayadas, como me gusta leer un libro!, cuantas más anotaciones, más me ha gustado…). El tiempo de la comida la compartimos Mª José, Alfonso, Bárbara y yo, con una deliciosa ensalada con queso y frutos secos que me sentó fenomenal! Y una amena e interesante conversación, como no podía ser de otra forma, dada la compañía. Me llamó la atención, aunque me decanté por la ensalada, que podía elegir un bocadillo de Lidia Folgar de Masterchef, nuestra compañera Lidia!!

Masterchef bocadillo nutrición comida

El bocata de Lidia Folgar

Con el estómago lleno nos disponíamos a comenzar la segunda parte de la jornada. Aitor Sánchez, responsable de romper el hielo, tenía la difícil tarea de mantener nuestra atención mientras nuestra sangre se agolpaba en el estómago para hacer la digestión… Y lo hizo genial. Nada mejor (y esto también pasa con los alumnos) que hacer participar a la audiencia para que no se quede dormida!!! Nos ilustró con (difíciles) casos prácticos sobre ética y deontología. Una tarea nada sencilla dar una ponencia sobre el código deontológico (fundamental conocerlo para ser excelentes en nuestra profesión) y que nadie ronque en la sala….

Las jornadas terminaban con las mesas redondas (aunque en realidad no había mesas, sino que nos sentamos en círculos). A mí me interesaban todas, la verdad (Cáncer, Mitos, Deporte…), pero finalmente me apunté a la de Veganos, con la intención de intercambiar y aprender. Y cumplí mi objetivo. Mireia moderaba mi mesa, ella es vegana y nos dio algunos consejos sobre dónde comprar determinados alimentos, por ejemplo. Tras una hora de comentarios acerca de las diferentes formas de vegetarianismo, posibles déficits nutricionales y cómo solventarlos, cómo ofrecer información al vegano, porqué los veganos no comen huevos ni lácteos, aspectos culinarios (teníamos un cocinero en la mesa) y resolver algunas dudas (también había un casi-frugívoro), se pusieron en común los resultados de todas las mesas (en la mía me tocó de portavoz). Clausuramos las jornadas, con un éxito ejemplar (150 asistentes y 182 personas en lista de espera!!!) y se procedió a la asamblea informal de DSP. Con ganas de seguir participando (y de forma activa) en este tipo de eventos y asociaciones, tuve que coger el metro hacia Atocha para coger mi AVE de vuelta a casa. Mi pequeña de casi 3 añitos me esperaba… Esa es la razón por la que no pude asistir a la Manifestación que tuvo lugar el domingo, aunque el apoyo lo hice desde la distancia (y a través de las redes sociales).

                       Sanidad Nutrición ManzanaManifestación Sanidad Nutrición Dietética

Luchando por una Sanidad más Nutrida

Esta manifestación fue convocada hace bastante tiempo, desde Dietética Sin Patrocinadores, con el objetivo de reivindicar la necesidad de que los dietistas-nutricionistas y los técnicos en dietética estén presentes en la Sanidad Pública y lo hagan con el peso que les corresponde (digo esto porque los técnicos sí tienen hueco actualmente en la sanidad pública, aunque no se los tiene en cuenta en ningún área que no sean las Unidades de Nutrición o similares, en caso de que los haya). Y, ¿por qué debemos luchar contra esta #SanidadDesnutrida? Pues por una sencilla razón, porque con la presencia de profesionales sanitarios que se ocupen de la correcta alimentación y nutrición de los pacientes (o futuros pacientes) tanto en asistencia primaria como hospitalaria, los costes actuales de sanidad disminuirían en gran medida. La mayor parte de enfermedades tratadas actualmente (cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades metabólicas o dislipemias, etc) son consecuencia, entre otros aspectos, de una alimentación inadecuada. Además, muchas de ellas pueden mejorar o incluso revertir con un correcto tratamiento dietético, por lo que el gasto en medicamentos también decaería.

Conocí una vez a una chica, Malena, que podía acceder a los mejores colegios (públicos), donde el nivel académico era altísimo. Estudió una ingeniería y, al poco de terminar, cuando había iniciado su camino profesional en una empresa líder en el sector, le detectaron un tumor. Su médico de cabecera la derivó a una compañera dietista-nutricionista para que le hiciera una evaluación dietético-nutricional, además de realizarle pruebas físicas. La intervinieron de urgencia y comenzó con el tratamiento pocos días después, en el propio hospital: dietoterapia, radioterapia y terapia psicológica. Pasados unos meses, el tumor había remitido. Continúa realizándose revisiones de forma periódica, incluyendo pruebas clínicas y pautas dietéticas, y a día de hoy, 5 años después, no ha vuelto a tener ningún síntoma. Ahora quiere quedarse embarazada y ha empezado a ver a su dietista-nutricionista, quien la visita en su centro de salud (público). Posiblemente Malena tenga un bebé sano y éste, que realizará sus seguimientos en el mismo centro de salud, crecerá en un ambiente de promoción de salud y prevención de enfermedades, ya que su dietista-nutricionista le enseñará a alimentarse de forma saludable. ¿Le pasará lo mismo al bebé de mi amiga Fabiola, que nacerá en octubre? Pues, por desgracia, no. Ni a él, ni a su madre, ni le pasó a mi madre cuando le detectaron el cáncer de riñón. Y es que Malena vive en Finlandia y nosotros en España. Los últimos gobiernos españoles no hacen más que decir que tenemos que ser como Finlandia en educación. ¿Queremos ser como Finlandia? Seámoslo también en sanidad, en prevención de enfermedades, en menor gasto público sanitario y mayor inversión en políticas preventivas. NO A ESTA #SANIDADDESNUTRIDA. Seamos como el resto de países pioneros en Europa, en lugar de quedarnos a la cola… Necesitamos la presencia del dietista-nutricionista no sólo en el hospital, sino también en atención primaria, en educación pública (con asignaturas de nutrición impartidas por profesionales), en los gobiernos que gestionan políticas alimentarias. Los dietistas-nutricionistas tenemos mucho que ofrecer, mucho que aportar y mucho que prevenir a esta sociedad!!

“Disfruta de la vida, o al menos, come bien”

Lotería de Navidad, ¿también en salud?

Mañana es el gran día, un día esperado por muchos. Cuánto tiempo llevamos pensando en qué número comprar para este año: la fecha de nacimiento de nuestro nieto, la de nuestra boda o la de la entrada en prisión de Isabel Pantoja. Cualquier excusa es válida para creer en el azar. Y desde que tenemos en nuestro poder ese número mágico que nos va a llevar a mejor vida, no dejamos de pensar en qué nos vamos a gastar el dinero. Aunque no sea tema de este post, me voy a permitir dar mi opinión sobre el anuncio de este año de Loterías y Apuestas del Estado. Me parece genial abogar por la solidaridad y por el concepto de compartir, pero jugar con los sentimientos de envidia (“¿y si les toca a ellos y a mí no?”) de la gente que lo está pasando mal, no me parece muy ético, ni mucho menos solidario. Dicho esto, volvamos al tema que nos ocupa. La Lotería de Navidad provoca un desembolso económico que en algunos casos roza la locura. Si la media española de gasto en esta lotería está entre los 45 y los 53 euros (en función de si se es mujer u hombre, respectivamente), significa que mucha gente se está gastando más de 100 euros en décimos y/o participaciones por si acaso nos toca. Eso sin contar el resto de dinero que se gasta a lo largo del año en otros sorteos.

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Si supiéramos la probabilidad real que hay de que nos toque, quizá nos lo pensaríamos un poco más.  Según Miguel Córdoba Bueno, profesor de matemática aplicada de la Universidad CEU San Pablo, sólo hay un 5% de probabilidad de que toque algo en la lotería de Navidad (un 9% de que sea el reintegro), y un 86% de posibilidades de que no toque nada. Además, la probabilidad de que toque el gordo es de 0.00001 % (1 entre 100.000)!! Y a esto hay que añadir que a cualquier premio de más de 2.500 € hay que descontarle un 20% que se queda Hacienda (sí, Hacienda somos todos). Y mi pregunta es la siguiente: ¿invertimos de forma proporcional a los beneficios que podemos obtener?

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La respuesta es NO, tanto en el caso de la lotería como en el de la salud. Evidentemente, cuantos más números compremos, más posibilidades de que toque tenemos. Pero no deja de ser una cuestión de azar y de suerte. No hay nada que esté en nuestra mano que determine que, comprando un número u otro, nos pueda tocar más o menos (o algo). Sin embargo, con la salud no es exactamente así. Sí, claro, cuanto más invirtamos en salud, más probabilidades de estar sanos tendremos (aquí también hay un factor de azar, pero ínfimamente más pequeño). La principal diferencia con la lotería radica que sí está en nuestra mano tener más papeletas para que nos toque el gordo, hay que saber elegir bien los números. Por ejemplo, entre los buenos números con gran probabilidad de llevarse el gordo saludable están la alimentación, la salud emocional y la actividad física. Te puedo asegurar, querido lector, que teniendo estas papeletas, la probabilidad de que toque el gordo no es del 0.00001 sino del 90 %. La genética (que en este caso, sería el azar) ocupa tan sólo el 5-10% de las causas de la mayoría de enfermedades crónicas mientras que los factores ambientales (entre los que están los nombrados anteriormente) son responsables del 90 %. ¿Quiere decir esto si inviertes en salud tienes muchas más probabilidades de ganar? Indiscutiblemente SÍ. Me llama mucho la atención que haya personas que sean capaces de gastarse cientos de euros en lotería y luego consideren innecesario (o muy caro) acudir a un profesional sanitario que, sin lugar a dudas, va a ayudarte a mejorar tu estado de salud. Creo que debemos replantearnos nuestros principios y prioridades. En esta sociedad se está perdiendo un poco el norte de lo importante.

La salud no es una lotería, es una responsabilidad que debemos asumir. Si invertimos en salud, invertimos en bienestar (y con premio seguro, porque al menos tendrás el reintegro).

Así que sólo me queda desearos…

Post14_FelizNavidad 

“Disfruta de la vida, o al menos, come bien”

Ministra, ¡tiene mucho trabajo por delante!

Entre tanta corrupción política en España durante el mes de Octubre, en Bélgica se cuestiona la idoneidad de la nueva Ministra de Asuntos Sociales y Salud Pública, Maggie Celine Louise De Block y su problema de obesidad.

Maggie de Block
Imagen de www.lepeuple.be

Todo comenzó a través de la cuenta de twitter del periodista belga Tom Van de Weghe y posteriormente apareció en todos los periódicos y noticias. Este periodista considera incoherente el hecho de tener como Ministra de Sanidad a una persona con un problema de obesidad. Yo pregunto ¿puede una Ministra de Salud ser obesa? Entre las funciones de un Ministro no aparece la de guardar una imagen adecuada a su cargo. Un Ministro dirige su Ministerio. Un Ministro se reúne con otros Altos Cargos para mejorar y conseguir beneficios en pro de la salud de las personas a quien representa pero no es la imagen física de sus votantes. Entre sus votantes hay ricos y pobres, altos y bajos, gordos y flacos y seguramente han dado su confianza por cómo piensa, no por cómo come; por cómo trabaja, no por qué genes tiene.

Cuando un alto cargo tiene su coche estropeado se dirige a un mecánico para que se lo repare o ¿debe el Ministro de Industria, Energía y Turismo saber reparar su coche y llegar al Ministerio con las manos sucias y el mono de trabajo? En mi opinión, ocurre lo mismo con la señora De Block. Puede perfectamente ser una gran gestora de su Ministerio (de hecho, es la gestora mejor valorada del país) pero no saber qué y cómo tiene que comer para su enfermedad. Según declaraciones propias, “come de forma sana y equilibrada, pero es obesa desde los 3 años”. Habría que decirle a la Sra. De Block que su obesidad también puede tener solución, pues la genética no lo es todo. Para ello debería acudir a un dietista-nutricionista.

No es la primera vez que un Ministro de Salud tiene sobrepeso. Hace dos años el aspirante canadiense Gaetan Barrette también fue cuestionado por su obesidad. Son muchas las autoridades que han ocupado cargos teniendo sobrepeso. En España también hemos tenido y tenemos algunos casos como el Consejero de Salud de la Comunidad de Madrid Javier Rodríguez. Pero un Alto Cargo no es quien decide qué hay que comer ni recomienda cuánta fruta se debe ingerir, o si el trigo es beneficioso o perjudicial. Para ello bien existen técnicos que se encargan de realizar estas funciones o bien se gestionan a través de empresas del sector.

Políticos obesos

Caso aparte es cuando un profesional de la nutrición no predica con el ejemplo. “Mi dietista-nutricionista me ha dado unas recomendaciones pero observo que a ella no le funcionan. Está más obesa que yo. ¿Por qué a ella no le  funciona? ¿No hace lo que dice? ¿Todos tenemos que cambiar los hábitos menos ella?”. Cuando un profesional tiene un negocio pelea día tras día por la mejora del mismo. En este caso es más lógico que el profesional venda su empresa a través de su imagen. No veo al Presidente de Nike con unas zapatillas Reebok o al Presidente de Coca Cola tomando una Pepsi.

Sobre la idoneidad del cargo que ocupa, es curioso que una persona que está al frente del Ministerio de Salud aparente carecer de ella, y si la Ministra estuviera en su peso saludable e hiciera deporte, tal vez mucha gente la viera como un ejemplo y seguirían sus hábitos, pero en política no prima o no debería primar su físico, sino su gestión. Otra cosa sería si a través de los medios empezara a dar consejos sobre alimentación. Yo le preguntaría a este periodista (Tom Van de Weghe), promotor de toda esta polémica, si él tiene la mejor imagen que se puede tener para que el medio en el que trabaja aumente su tirada o ésta aumenta por lo que dice. Amigo Tom, a la señora De Block le ocurre lo mismo.

Tom Van de Weghe
Imagen de http://www.standaard.be/cnt/dmf20111122_056

No obstante, si la Ministra cuestionada mantuviera un peso saludable, posiblemente se encontraría con más agilidad y salud para realizar sus funciones.

Como conclusión, decir que a pesar de que la señora De Block no aparenta seguir unos hábitos de vida saludables, su labor al frente del Ministerio la valorarán sus paisanos en las urnas por lo que haga y por cómo lo haga.

La obesidad no sólo es una enfermedad por sí misma sino que conlleva numerosos riesgos para la salud, por lo que debe ser tratada por especialistas. Por tanto, si en algún momento la Sra. Ministra toma la determinación de perder peso, desde Norte Salud le sugerimos la siguiente recomendación.

“Disfruta de la vida, o al menos come bien”