mitos comer emocional

6 mitos del comer emocional

Cada día, por suerte o por desgracia, se habla más del comer emocional. Es una suerte porque parece que la población y los profesionales se están dando cuenta que todo no se reduce a calorías consumidas/calorías gastadas. Pero también por desgracia porque parece fácil hablar de comer emocional y no es tan fácil.

No sé si es un asunto casual pero en la última semana me han llegado varias publicaciones hablando de comer emocional a través de Instagram y me asusta que se tergiversen conceptos, se confundan o líen a la población a causa de desconocimiento. Es una estrategia de llamar la atención o por conseguir seguidores, pero hablar de comer emocional es un asunto serio. Hay que ser un profesional y trabajar con ello. ¿Qué ocurre cuando no lo explicamos correctamente? Pueden aparecer mitos y aquí os dejo 6 mitos entorno al comer emocional.

Mitos del comer emocional

MITOS DEL COMER EMOCIONAL

  1. Sólo ocurre con emociones negativas. Tenemos asociado al comer emocional con emociones negativas. Lejos de esta simplificación, el comer emocional es la relación entre un sentimiento y un alimento. El sentimiento no tiene porqué ser negativo y el alimento no tiene porqué ser no saludable.
  2. Es exclusivo en la población adulta. La publicidad, en su mayoría está dividida a la población adulta, pero también porque es el sector que consume más televisión y los productos que se anuncian. Pero el comer emocional también se da en niños. Los premios, los castigos, los chantajes, el rechazo, etc terminan en una relación saludable o no con la comida.
  3. Solo pasa en mujeres. Es más frecuente en mujeres, pero también la publicidad de alimentos está más dirigida a mujeres, los planes de adelgazamiento, los sentimientos en relación con la comida, etc. Pero ese momento de tranquilidad, con tu cervecita con mucha espuma y fresquita, sin niños, con tu partido de fútbol en una gran pantalla. Ese momento de «felicidad-tranquilidad» es comer emocional.
  4. Siempre sucede en sobrepeso y obesidad. No tiene por qué suceder siempre. Puede existir sobrepeso u obesidad y no tener comer emocional (negativo) y viceversa. También se puede dar tener sobrepeso u obesidad y tener comer emocional pero emociones positivas.
  5. Es una relación negativa con la comida. Ya he mencionado en los anteriores mitos que el comer emocional se puede dar con emociones negativas pero también positivas.
  6. Solo se da con alimentos no saludables. Con alimentos saludables también se puede dar el comer emocional.

Si quieres profundizar más en el mundo del comer emocional, encontrarás muchísima información en el libro Psiconutrición, aprende a tener una relación saludable con la comida

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